Hasta 1,6 millones de mujeres en Irán y unas 620.000 en Líbano dejaron sus hogares por el conflicto regional iniciado el 28 de febrero. Al menos 204 mujeres fallecieron por ataques en Irán, incluidas 168 niñas en el ataque a la escuela de Minab, y 102 en el Líbano. «Hay mujeres que dejan de comer para que sus hijos lo hagan», relató Gielan Elmessiri, representante de ONU Mujeres.

De la Redacción de EL NORTE
[email protected]
Hasta 1,6 millones de mujeres en Irán y unas 620.000 en Líbano dejaron sus hogares por el conflicto regional iniciado el 28 de febrero, indicó este viernes ONU Mujeres.
Según las autoridades locales, al menos 204 mujeres fallecieron por ataques en Irán, incluidas 168 niñas en el ataque a la escuela de Minab, y 102 en el Líbano, cifra esta última que no incluye aún las víctimas de los intensos bombardeos del 8 de abril, indicó en rueda de prensa la portavoz de ONU Mujeres, Sofia Calltorp.
También se informó de la muerte de mujeres en otros países de la región, incluidos Baréin, Irak, Israel, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, así como en los Territorios Palestinos Ocupados, agregó.
Por otro lado, 24 mujeres y niñas de la región están en peligro de inseguridad alimentaria por las subidas de precios y las interrupciones en las cadenas de suministro.
En este contexto —según informó la agencia EFE— las organizaciones regionales de defensa de derechos de las mujeres están crecientemente amenazadas en un momento de reducción del espacio cívico en muchos países, y muchas activistas «han sufrido intimidación, detenciones arbitrarias y en algunos casos violencia letal».
CONDICIONES EXTREMAS
En el Líbano, el 25% de las mujeres y niñas ya no tienen un hogar al cual volver. Desde el pasado 2 de marzo, la escalada del conflicto ha forzado a un estimado de 620.000 mujeres y niñas a huir, dejando atrás su seguridad y sus medios de vida.
Esta crisis no solo las desplaza físicamente, sino que profundiza desigualdades que ya existían: falta de ingresos, acceso limitado a servicios de salud y un riesgo alarmante de explotación y abuso.
«Hay mujeres que dejan de comer para que sus hijos lo hagan», relata Gielan Elmessiri, representante de la ONU Mujeres en el país.
Hoy, el 85% de las desplazadas viven fuera de refugios formales, en condiciones de hacinamiento o arreglos informales donde la vulnerabilidad es extrema.
La crisis agudiza la falta de ingresos, el acceso limitado a servicios de salud y el riesgo alarmante de explotación y abuso.
“Hay 11.600 mujeres embarazadas afectadas, y se prevé que 4000 den a luz en los próximos tres meses”, afirmó Anandita Philipose, representante en el Líbano del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), y sumó: “Muchas de estas mujeres se han visto obligadas a abandonar sus hogares, han quedado aisladas de servicios de salud esenciales y se han visto forzadas a dar a luz en condiciones peligrosas, algunas incluso al borde de la carretera”.
Según el UNFPA, 55 hospitales y clínicas se han visto obligados a cerrar, ya sea porque se encuentran en zonas afectadas por órdenes israelíes de evacuación masiva o porque han sufrido daños directos.

