Ser contemporáneo de Messi: una vida a la par del 10

Un periodista joven que creció al ritmo de Lionel Messi

Lionel Messi celebra un título con la Selección Argentina

NewsITe

“Fui contemporáneo al más grande de todos los tiempos”. La frase resume el sentimiento de toda una generación que vio crecer a Lionel Messi mientras hacía su propio camino. Ulises, un periodista deportivo de 22 años, pone en palabras esa experiencia compartida por millones de argentinos que midieron las etapas de su vida en goles, finales y vueltas olímpicas del capitán de la Selección.

Nacido en 2003, Ulises llegó al mundo cuando en Barcelona un chico de 16 años empezaba a llamar la atención en las divisiones juveniles. Ese adolescente, al que pocos conocían fuera de Cataluña y que luchaba contra una patología de crecimiento, era Lionel Andrés Messi. Para cuando el rosarino debutó oficialmente en el primer equipo del Barça, el 16 de octubre de 2004, el joven relator de esta historia apenas daba sus primeros pasos.

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Con el correr de los años, la infancia del autor se fue entrelazando con los primeros hitos de la carrera de Messi: su bautismo goleador en la Liga española tras una asistencia de Ronaldinho, el primer título con el Barcelona de Frank Rijkaard y aquel debut fugaz con la Selección Argentina ante Hungría, de apenas 43 segundos, que ya anticipaba que nada le sería sencillo con la camiseta celeste y blanca.

Infancia, escuela y los primeros recuerdos de Messi

Mientras Ulises comenzaba el jardín de infantes, Messi ya festejaba su primera Champions League en 2006 y debutaba en un Mundial con la Mayor en Alemania. Más tarde, en 2010, los recuerdos se vuelven más nítidos: el patio de la escuela, los partidos de la Selección en Sudáfrica vistos en grupo y la figurita de Leo en el álbum de la Champions, pequeños momentos que marcaron a fuego a una generación.

La primaria terminó con un golpe duro: la final del Mundial de Brasil 2014 ante Alemania. El país entero lloró con Messi y muchos jóvenes, como Ulises, sintieron que esa derrota era también propia. Ya en la secundaria, el delantero seguía acumulando éxitos en España, pero dentro de la Argentina sufría un nivel de cuestionamiento inédito, con críticas desmedidas que incluso lo llevaron a anunciar su renuncia a la Selección tras la Copa América Centenario de 2016.

De las críticas a la consagración absoluta

El relato avanza hacia Rusia 2018, otro Mundial esquivo, y repasa los tropiezos en Copa América, incluidas las semifinales perdidas ante Brasil. También recuerda el adiós al Barcelona, el club al que Messi llevó a la cima del fútbol mundial. Sin embargo, después de tantos golpes, llegaría el punto de quiebre: el título en la Copa América 2021 en el Maracaná, frente a Brasil, con Lionel Scaloni al mando y un país entero volviendo a creer.

Para entonces, Ulises terminaba el secundario, mientras Messi se sacaba la espina más grande de su carrera. Lo que siguió fue una seguidilla histórica: la Finalissima ante Italia en Wembley y, en 2022, el título máximo en Qatar. La tercera estrella, con Messi como líder absoluto, confirmó para muchos lo que ya intuían: estaban viendo al mejor futbolista de todos los tiempos.

Una carrera profesional paralela a la leyenda de Messi

Mientras Messi levantaba trofeos, Ulises iniciaba su carrera como periodista deportivo. La Copa América 2024, con el bicampeonato de la Scaloneta, encontró al joven ya inmerso en el mundo profesional, relatando aquello que años atrás veía como un simple hincha. En 2025 se recibió y, para el Mundial 2026, vivió la previa con sentimientos encontrados: la ilusión de un nuevo título y el miedo a que se terminara una era irrepetible.

El torneo, disputado con Messi ya con 39 años, terminó con un nuevo capítulo épico: 12 participaciones entre goles y asistencias y un subcampeonato del mundo ante España. Las lágrimas del capitán tras la final fueron las de todo un país. Para Ulises, y para tantos otros, la conclusión es contundente: crecieron, se formaron, estudiaron y se hicieron adultos acompañados por la trayectoria del número 10, y podrán decir con orgullo que fueron contemporáneos del más grande de la historia.

“Cabeza arriba, campeón: tus lágrimas después del partido con España fueron las lágrimas de todos”, escribe Ulises, en una carta que representa a toda una generación que encontró en Messi un faro, un consuelo y una inspiración.

Entre patios de escuela, figuritas, finales perdidas y vueltas olímpicas, la vida de millones de argentinos se midió en mundiales, copas y gambetas. Y en esa línea de tiempo íntima y colectiva, Lionel Andrés Messi quedó grabado para siempre como el punto de referencia de una época.

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