La salud de la activista iraní genera preocupación internacional

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Narges Mohammadi, reconocida defensora de los derechos humanos en Irán y ganadora del Premio Nobel de la Paz 2023, fue trasladada desde la prisión de Zanjan a un hospital local tras sufrir un grave deterioro en su estado de salud, según informó su fundación a través de un comunicado difundido por medios internacionales como CNN y Al Jazeera.
La activista, de 54 años, cumple una condena en Irán por sus denuncias contra la represión estatal y la discriminación hacia las mujeres. Su entorno venía alertando desde hace semanas sobre el empeoramiento de su cuadro clínico y reclamando al régimen iraní que le permitiera acceder de manera urgente a atención médica adecuada fuera del ámbito carcelario.
En febrero, la Fundación Narges había señalado que Mohammadi se encontraba en huelga de hambre, medida extrema que adoptó en protesta por las condiciones de detención y la falta de acceso a tratamientos especializados. Un mes más tarde, la misma organización advirtió que su salud era “extremadamente precaria” y denunció que habría sufrido un presunto infarto, sin que se le garantizara la asistencia de especialistas independientes.
La figura de Mohammadi se ha convertido en un símbolo global de la lucha por los derechos humanos en Irán. Fue distinguida con el Premio Nobel de la Paz por “su lucha contra la opresión de las mujeres en Irán y su lucha por promover los derechos humanos y la libertad para todos”, reconocimiento que reforzó la visibilidad internacional de su caso y de la situación de las presas políticas en ese país.
Presión internacional y denuncias por falta de atención médica
Organismos de derechos humanos y gobiernos occidentales vienen señalando que la negativa de Irán a garantizar atención médica adecuada a presos políticos vulnera estándares básicos del derecho internacional. Diversas organizaciones recuerdan que el acceso a la salud es un derecho inalienable incluso para las personas privadas de la libertad y que la falta de tratamiento puede constituir una forma de castigo adicional.
- Mohammadi fue arrestada en reiteradas oportunidades por su militancia feminista y prodemocrática.
- Su premio Nobel puso bajo la lupa las violaciones a los derechos humanos en Irán.
- La familia reclama transparencia sobre su estado y la intervención de médicos independientes.
“Narges Mohammadi es una de las activistas de derechos humanos más destacadas de Irán. Su caso es emblemático del costo que implica defender las libertades fundamentales bajo regímenes autoritarios”, señalan organizaciones internacionales.
Mientras se aguarda nueva información oficial sobre su estado de salud y la continuidad de su internación, la comunidad internacional sigue con atención el desarrollo del caso. Para las organizaciones de derechos humanos, lo que ocurra con Mohammadi será un termómetro de hasta qué punto el régimen iraní está dispuesto —o no— a ceder ante la presión global y garantizar condiciones mínimas de humanidad a quienes disienten con el poder.

