La opción del asilo en ésta ciudad aparece como la más probable en el destino que le espera al llamado «Ángel de la muerte» si la Justicia le concede lo que pidió su abogado. ¿Dónde está el asilo? ¿Quién lo administra? ¿Qué opinan las personas que allí residen? Todas las respuestas a las preguntas que generan escozor en la comunidad nicoleña.

Carlos Robledo Puch, el criminal más famoso del país, lleva 50 años en prisión. Pero podría quedar en libertad tras el pedido elevado por sus abogados. El dato que sigue sorprendiendo a los vecinos de esta ciudad es que cada vez se fortalece más la posibilidad de que el llamado de «Ángel de la muerte» pase sus últimos días de vida en San Nicolás. En un asilo, o en la vivienda de una mujer nicoleña que se ofreció a recibirlo como huésped.
La opción del asilo en San Nicolás aparece como la más probable en el destino que le espera a Puch si la Justicia le concede lo que pidió su abogado Jorge Alfonso: la libertad por agotamiento de pena.
La garantía, tal como lo revelara EL NORTE, es una amiga que vive en barrio San Martín, con la que se cartea desde hace cuatro años. Cuando los psicólogos le preguntaron a la mujer, de 70 años, por qué estaba convencida de alojar a Robledo Puch, ella respondió: “Porque me hice amiga de él por carta y lo visité. Y sé lo que está sufriendo. Y creo en Dios, como él. Y sé que es inofensivo. Y su peor miedo es morir en la cárcel, peor que una rata”. Esto que la mujer le contó ahora a Infobae.com, lo publicara semanas atrás EL NORTE tras dialogar con personas que conocían la relación.
Ella aclaró que no viviría en su vivienda, sino en un geriátrico que está situado en la cuadra de su casa, en el barrio San Martín, donde hay un sacerdote que le brindará contención espiritual a Robledo Puch.
En esta etapa, cada vez que una persona se ofrece como garantía de un detenido que podría salir en libertad, un gabinete psicológico, bajo orden judicial, analiza a la persona que podría recibir al condenado en caso de ser liberado.
Impacto en la comunidad
Durante un tiempo, en San Nicolás se generó una especie de intriga y tensión por la noticia. Algunos la creían falsa. Otros no están dispuestos a vivir en la misma ciudad que el asesino civil más famoso de la historia criminal argentina. Incluso los curas de San Nicolás están divididos. Tienen debates. Están entre los que aceptarían al asesino y los que se oponen.
El encargado del asilo es un sacerdote. La enfermera del lugar declaró: “Si no hay opción, habrá que recibirlo. Otra no les queda. Yo como enfermera lo atenderé como una persona más. Para el Señor somos todas y todos iguales”.
Lo del geriátrico está confirmado. El tema es que la Justicia debe firmar la libertad. Lleva 50 años preso y la pena está agotada. Las personas del asilo habrían manifestado su aprobación en convivir con él. Tiene 72 años.
En 2019, la Sala 1 de la Cámara de Apelaciones y Garantías en lo Penal de San Isidro autorizó a que Robledo sea trasladado de la cárcel de Sierra Chica, en Olavarría, a una cárcel de La Plata donde fue beneficiado con un régimen semiabierto.
No quiero morir en medio de un sufrimiento espantoso, me resfrío con facilidad, me ahogo, morir asfixiado es tremendo. Antes estaba obsesionado por escaparme, ahora ni siento energía por eso. Estoy convencido de que voy a morir preso, ojalá la Justicia me demuestre que estoy equivocado”, le dijo al pastor que lo visita en la cárcel de La Plata.
Me reconcilié con Dios”, le dijo Robledo al pastor que lo visita. Su relación con la religión es conflictiva. De 2008 a 2018 no fue a la parroquia del penal de Sierra Chica por una situación que vivió con el capellán penitenciario.

