La minería creció 9,5% en abril 2026 impulsada por el litio

La actividad minera consolida su repunte en el arranque de 2026

Operaciones mineras y de hidrocarburos en Argentina

NewsITe

La producción minera volvió a mostrar números positivos en abril de 2026 y consolidó la recuperación del sector en la Argentina. De acuerdo con el Índice de Producción Industrial Minero (IPI minero) que elabora el INDEC, la actividad registró un incremento del 9,5% interanual y avanzó 0,7% en la comparación con marzo, con cifras que confirman el peso creciente del litio y de los hidrocarburos no convencionales.

Con este desempeño, el acumulado del primer cuatrimestre de 2026 mostró una suba del 7,4% frente al mismo período de 2025, lo que posiciona a la minería como uno de los motores de la producción de bienes en el país. La serie de tendencia-ciclo, que permite evaluar la evolución más allá de las variaciones mensuales, también arrojó un crecimiento, aunque más moderado, del 0,4%.

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El repunte no fue homogéneo entre los distintos segmentos de la actividad. Mientras los minerales no metalíferos, el litio y los hidrocarburos explicaron buena parte del salto en los indicadores, otros rubros vinculados a los servicios de apoyo y a obras tradicionales operaron en baja, lo que refleja una reconfiguración del negocio minero y energético.

Litio en alza y fuerte aporte de Vaca Muerta

Dentro del bloque de minerales no metalíferos y rocas de aplicación, que incluye al litio y a las arenas de fractura utilizadas en la explotación no convencional, se registró el mayor crecimiento porcentual. En abril, esta categoría trepó 45,5% interanual y acumuló un avance del 32,2% en los primeros cuatro meses del año, convirtiéndose en una de las ramas más dinámicas de la economía.

El carbonato de litio se destacó de manera particular: el beneficio físico llegó a 11.466,1 toneladas, lo que implicó una suba del 60,4% respecto de abril de 2025. En paralelo, la extracción de sal mostró un salto extraordinario del 150,3% interanual, asociado tanto a la mayor demanda de insumos industriales como al desarrollo de nuevos proyectos en distintas provincias del NOA y la Patagonia.

El segmento de hidrocarburos también tuvo un rol clave. La producción de petróleo crudo avanzó 19,1% interanual, motorizada enteramente por los yacimientos no convencionales, con epicentro en Vaca Muerta. En total se produjeron 4.215 miles de m3 de crudo, de los cuales 2.915,3 miles de m3 correspondieron a petróleo no convencional, con un crecimiento del 39,2%. En contraste, el petróleo convencional cayó 10%, hasta 1.299,8 miles de m3.

Gas, minerales metalíferos y servicios de apoyo

En el caso del gas natural, el avance fue más moderado. La producción total se incrementó 2,8% en la comparación interanual, mientras que el acumulado de 2026 prácticamente no mostró variación (+0,1%). Al igual que en el petróleo, la expansión se concentró en el gas no convencional, que subió 12,2% hasta 2.836,3 millones de m3, en tanto que el gas convencional retrocedió 12,1% y se ubicó en 1.382 millones de m3.

  • Los minerales no metalíferos crecieron 45,5% interanual en abril.
  • El carbonato de litio aumentó 60,4% y la extracción de sal 150,3%.
  • El petróleo no convencional se expandió 39,2% y el convencional cayó 10%.
  • El gas no convencional subió 12,2%, mientras que el convencional bajó 12,1%.
  • La minería metalífera avanzó 12,5% interanual, con fuerte aporte de oro y plata.

Los datos oficiales también dieron cuenta de un incremento del 12,5% en la extracción de minerales metalíferos, impulsado por un aumento del 15,8% en plata, oro y sus concentrados, que mantienen su rol central en las exportaciones mineras del país.

Los números del IPI minero muestran que el crecimiento del sector se apoya cada vez más en el litio y en el desarrollo no convencional de hidrocarburos, mientras que las actividades convencionales y los servicios de apoyo atraviesan una etapa de reacomodamiento.

En contraposición con la mayor producción de crudo y gas, los servicios de apoyo para la extracción registraron una fuerte contracción del 19,8% interanual, reflejando cambios en los esquemas de contratación y mejoras en la eficiencia operativa. El comportamiento dispar de las distintas ramas marca el desafío de sostener el crecimiento con mayor integración local, estabilidad regulatoria y nuevas inversiones que permitan consolidar a la minería y a los hidrocarburos como pilares de la actividad económica argentina.

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