La Cámara de Apelaciones y Garantías de San Isidro dispuso la restitución del inmueble ocupado por trabajadores y dirigentes del SUTNA. El conflicto comenzó en febrero, cuando la compañía anunció el cierre de la fábrica y el despido de 920 empleados.

La Justicia de San Isidro ordenó desalojar el predio de Fate, ubicado en Virreyes, partido de San Fernando, y devolverlo a la empresa. La medida fue tomada por la Sala II de la Cámara de Apelaciones y Garantías, que hizo lugar a un recurso presentado por la compañía.
El conflicto comenzó el 18 de febrero, cuando Fate anunció el cierre definitivo de la planta y la desvinculación de 920 trabajadores. A partir de esa decisión, el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) mantuvo una permanencia en el establecimiento y calificó el cierre como un “lockout patronal”, postura rechazada por la empresa.
En su resolución, la Cámara consideró que las instancias de conciliación laboral, tanto a nivel nacional como provincial, ya habían finalizado y que la continuidad de la ocupación dejó de ser una herramienta capaz de destrabar el conflicto. Por ese motivo, dispuso “la restitución del inmueble al particular damnificado”.
El tribunal aclaró que la orden de desalojo no implica una definición sobre el fondo del conflicto laboral. Las discusiones vinculadas con indemnizaciones, salarios, acuerdos y la legalidad de los despidos continúan por otras vías judiciales.
El gremio rechazó la decisión
El SUTNA calificó la resolución como “aberrante” y convocó a los trabajadores y a distintas organizaciones a concentrarse frente a la fábrica. Para este viernes también anunció un abrazo al establecimiento y una conferencia de prensa en rechazo al desalojo.
Según la resolución judicial, actualmente hay 24 personas imputadas por la ocupación del predio. Fate, por su parte, sostuvo que quienes permanecen en la planta son ex empleados y advirtió sobre dificultades para garantizar la seguridad del inmueble mientras continúe la ocupación.
La Cámara también estableció que la restitución deberá realizarse con protocolos y medidas de cuidado para reducir los riesgos sobre las personas que se encuentren en el lugar al momento del procedimiento.
Fate atribuyó el cierre de la planta a la pérdida de competitividad, la caída de la demanda, el crecimiento de las importaciones y los costos de producción. El sindicato, en cambio, reclama la reapertura de la fábrica y la continuidad de los puestos de trabajo.

