El Boca acumula tres partidos consecutivos sin triunfos en la Bombonera y el descontento del público volvió a hacerse sentir, con una fuerte silbatina que expuso el malestar por el presente del equipo.

Boca no logra enderezar su presente y volvió a dejar puntos en el camino tras empatar 1-1 frente a Gimnasia de Mendoza, en el marco de la octava fecha del Torneo Apertura. El equipo dirigido por Claudio Úbeda acumula cuatro partidos sin victorias y fue despedido con una fuerte silbatina en La Bombonera, reflejo del malestar creciente entre los hinchas.
La reprobación al final del encuentro no fue la única postal que captó la atención. Una situación inusual se registró en el palco habitualmente ocupado por Juan Román Riquelme, presidente del club. Tras el pitazo final, las cortinas del sector aparecieron cerradas, un detalle que no pasó inadvertido y que rápidamente generó repercusión en redes sociales.
La transmisión oficial no mostró imágenes del palco durante el desarrollo del partido, pero el cierre de cortinas al término del duelo contrastó con la costumbre de ver a Riquelme visible en el sector ubicado en la mitad de la cancha. El contexto de resultados adversos y el clima de descontento amplificaron la lectura simbólica de la escena.
Consumado el empate, Leandro Paredes habló con los medios y se refirió a la reacción del público. “¿Se entiende la reprobación de la gente?”, fue consultado el capitán del Xeneize. “Sí, obvio, obvio… Porque somos los primeros en saber que los resultados no son los que queremos. Obviamente tenemos que ligar un poco más. Creo que el segundo tiempo fue muy bueno. Hicimos las cosas para convertir y no se pudo. Pero no alcanza. Hay que seguir mejorando para encontrar los resultados”, expresó ante TNT Sports.
Al ser interrogado sobre qué le falta al equipo para volver a ganar, Paredes apuntó a la confianza. “Nos pasó cuando terminamos el año anterior que esa confianza nos dio ánimo y fuerzas para lograr los resultados que conseguimos hasta el final, y creo que nos está faltando eso. Después, hay mucho por mejorar”, concluyó, en una Bombonera que volvió a manifestar su impaciencia.
Las voces del vestuario tras el clima de reprobación
Otro de los que puso el foco en la silbatina final fue el entrenador Claudio Úbeda. En conferencia de prensa, el técnico de Boca Juniors expresó su frustración por el resultado. “Tengo una sensación de bronca e impotencia. Cuando uno no gana de local y en un partido, en las circunstancias en las que se presentó, parece que no sirve. Deberíamos haber ganado, tendríamos que haber ganado. Por eso me voy con bronca, con la sensación que en el segundo tiempo fuimos más profundos. También es producto del cansancio del rival, que va cediendo ante los embates nuestros. Pero bueno, no alcanzó”, sostuvo.
En la misma línea se manifestó Lautaro Blanco, uno de los jugadores con mejor rendimiento en los últimos encuentros. El lateral izquierdo no esquivó el malestar del público y fue directo: “Entendemos el enojo de la gente. Están en todo su derecho. Nosotros lo único que tenemos que hacer es entrenar, trabajar por nosotros, para darle una alegría a ellos. No hay otro camino”.
El presente deportivo explica buena parte del clima que se vivió en La Bombonera. Boca arrastra cuatro partidos consecutivos sin ganar en el Torneo Apertura, una racha que lo ubica noveno en la zona A con nueve puntos, fuera de los puestos de clasificación a los playoffs. Tras el triunfo 2-0 ante Newell’s Old Boys, el Xeneize perdió 2-1 frente a Vélez Sarsfield en Liniers, empató 0-0 con Platense y Racing Club, e igualó 1-1 con Gimnasia de Mendoza. Los últimos tres encuentros se disputaron en condición de local.
En medio de esa racha, el equipo de la Ribera logró un alivio en la Copa Argentina, donde venció 2-0 a Gimnasia de Chivilcoy y avanzó a los 16avos de final, con dos goles de su reciente refuerzo Adam Bareiro.
La agenda inmediata marca una nueva prueba para Boca: visitará a Lanús en el duelo pendiente de la séptima fecha, que se jugará el miércoles 4 de marzo a las 21 en La Fortaleza. Un compromiso clave para intentar cambiar el clima y cortar una racha que mantiene en alerta al mundo xeneize.

