La central obrera se prepara para una semana clave en el Senado.

La cúpula de la Confederación General del Trabajo (CGT) se reunirá este miércoles en la Ciudad de Buenos Aires para fijar una postura común frente al tratamiento de la reforma laboral previsto para el viernes en el Senado. En un clima de creciente malestar entre las organizaciones de trabajadores, la central obrera analiza no sólo un posicionamiento político, sino también la posibilidad de nuevas medidas de fuerza.
Según trascendió de fuentes sindicales, la reunión fue convocada por los integrantes del triunvirato Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello para las 15 en la sede de UPCN, en pleno microcentro porteño. El anfitrión, Andrés Rodríguez, uno de los dirigentes de mayor peso entre los estatales, suele funcionar como articulador entre las distintas corrientes internas de la CGT.
El encuentro se dará en paralelo a la creciente presión del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), un espacio que nuclea gremios de línea más dura. Este frente convocó a una movilización para el viernes al mediodía, coincidiendo con el debate de la reforma laboral en la Cámara alta, y anunció además un paro nacional de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE).
El rol del FreSU y la estrategia de presión
El FreSU está conformado, entre otros, por ATE, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Aceiteros, sindicatos aeronáuticos y las dos fracciones de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA). Este bloque busca marcarle la agenda a la CGT y empujarla hacia una respuesta más contundente frente a los cambios propuestos en la legislación laboral.
En la CGT admiten que la presión de estos sectores, sumada al descontento de las bases, obliga a discutir una nueva escalada del conflicto. Tras el paro general del 19 de febrero, el cuarto en lo que va de la gestión de Javier Milei, los dirigentes cegetistas barajan distintos escenarios que incluyen desde nuevas medidas de fuerza escalonadas hasta acciones coordinadas con las provincias y con bloques opositores en el Congreso.
Reclamos, advertencias y posibles vías judiciales
La central obrera sostiene que varios capítulos de la reforma laboral vulneran derechos fundamentales, en especial aquellos que, a su entender, limitan el derecho de huelga y modifican condiciones de contratación y despido. En ese marco, ya se analizan alternativas para “accionar en tribunales” y plantear la inconstitucionalidad de algunos artículos clave del proyecto.
- Cuestionamientos al alcance de las restricciones al derecho de huelga.
- Críticas a la flexibilización de condiciones de trabajo y despido.
- Advertencias sobre el impacto en salarios y negociaciones colectivas.
- Posibles presentaciones judiciales en fueros laborales y federales.
Los dirigentes de la CGT también buscan enviar un mensaje político al Senado. De aprobarse la reforma, tal como descuentan en el mundo sindical, la estrategia será responsabilizar a los legisladores que acompañen el proyecto, en particular a aquellos que provienen del peronismo y que son vistos como claves para la definición de la votación.
La reunión de este miércoles en UPCN será, así, un punto de inflexión para el movimiento obrero. De allí podría salir un nuevo calendario de protestas, una ofensiva judicial y una estrategia más dura de cara al debate legislativo, en un escenario en el que el conflicto entre el Gobierno y las organizaciones sindicales promete intensificarse en las próximas semanas.

