La casa de Maradona en Villa Devoto fue comprada en 2022 por García Furfaro, dueño del laboratorio del fentanilo contaminado

Ariel García Furfaro, detenido por el caso del fentanilo contaminado que causó 96 muertes en el país -hasta el momento-, adquirió hace 3 años la histórica casa de Diego Maradona en Villa Devoto y la abrió al público durante el Mundial de Qatar.

Ariel García Furfaro, hoy detenido por la investigación que lo vincula a la producción de fentanilo contaminado que derivó en la muerte de 96 personas en todo el país -hasta el momento-, es también el propietario de una de las propiedades más emblemáticas del país: la casa de Diego Armando Maradona en Villa Devoto.

El empresario adquirió la casona de José Luis Cantilo al 4500 en 2022, poco antes de la final del Mundial de Qatar. La residencia había salido a subasta un año antes, sin comprador, hasta que García Furfaro pagó 900 mil dólares por el inmueble donde el Diez vivió en los años 80 junto a su familia.

La operación se mantuvo bajo reserva durante meses, hasta que el propio García Furfaro se presentó como dueño en diciembre de 2022. “Desde que se abrió esta casa en el segundo partido no paramos de ganar y sabíamos que íbamos a ser campeones”, dijo en una entrevista con TV Pública durante el Mundial.

En aquel torneo, abrió las puertas del chalet para que fanáticos y vecinos vieran los partidos de la Selección. La imagen del empresario recibiendo a periodistas en el histórico hogar de Maradona recorrió medios gráficos y televisivos.

Un búnker político en 2023

Un año después, García Furfaro volvió a estar en escena cuando alquiló la casa a Roberto García Moritán para usarla como búnker de campaña en su candidatura a jefe de Gobierno porteño. “Un empresario, fanático del Diego, nos quiso dar una mano y nos lo alquiló a $1”, reconoció Moritán en una entrevista televisiva en 2023.

El dirigente lo describió como una persona interesada en “la cultura, la educación y la salud”, aunque evitó revelar su nombre en aquel momento.

Cómo fue la compra

En declaraciones a Infobae en 2022, García Furfaro relató cómo tomó la decisión de quedarse con la casona de Devoto. “Lo llamé a un amigo, le pedí el teléfono de Adrián Mercado, me lo confirmó y le dije: ‘dame 15 minutos que voy y la señó’. Le mangueé a un amigo 50 mil dólares en billetes de 100, fui y la señé”.

La casona de Villa Devoto, comprada originalmente por Maradona en 1981 tras su pase a Boca Juniors, fue el regalo del Diez a sus padres, doña Tota y don Chitoro. Allí convivieron con Claudia Villafañe y parte de la familia durante los años de mayor crecimiento deportivo del astro.

Ese domicilio guarda escenas imborrables: fue allí donde Diego saludó desde un balcón a los vecinos tras la consagración en el Mundial de México 1986. Para Devoto, la casa es un símbolo de la felicidad de la familia Maradona y del legado popular del Diez.

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