Fuerte apuesta a Vaca Muerta con un nuevo programa de incentivos

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El Gobierno nacional dio un nuevo paso en su estrategia de consolidar a Vaca Muerta como polo energético de relevancia mundial. El Comité Evaluador aprobó el ingreso de un proyecto por US$ 6.400 millones al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), destinado a ampliar la producción de petróleo no convencional en Neuquén.
La iniciativa corresponde a la segunda etapa del desarrollo Los Toldos Este, a cargo de la compañía Tecpetrol, brazo energético del Grupo Techint. De acuerdo con fuentes oficiales, el plan contempla la generación de más de 7.900 puestos de trabajo, entre 3.100 empleos directos y 4.800 indirectos, además de una producción estimada de 70.000 barriles de crudo diarios una vez que el emprendimiento alcance su régimen pleno.
En el Palacio de Hacienda destacan que el RIGI se transformó en una de las principales herramientas para acelerar inversiones de largo plazo, en especial en sectores intensivos en capital como el petrolero y el gasífero. “El RIGI no solo acelerará el ritmo del desarrollo, sino que además permitirá que se incrementen en aproximadamente un 40% los recursos a ser desarrollados en el área”, señaló el ministro de Economía, Luis Caputo, al ponderar el impacto del programa en la cuenca neuquina.
El contexto internacional también juega a favor de estos proyectos. La persistente inestabilidad en Medio Oriente y la suba del precio internacional del petróleo abren una ventana de oportunidad para que la Argentina aumente sus exportaciones de crudo y mejore su balanza comercial. Un mayor flujo de dólares provenientes del sector energético es uno de los objetivos centrales del oficialismo para fortalecer las reservas y estabilizar la macroeconomía.
El peso del RIGI y el avance del “Súper RIGI” en el Congreso
Con este nuevo proyecto, el RIGI ya acumula más de 20 iniciativas aprobadas y un volumen de inversión que supera los US$ 46.000 millones, concentrado principalmente en energía y minería. Se trata de áreas consideradas estratégicas por el Gobierno para impulsar el crecimiento, ampliar la infraestructura asociada y consolidar a la Argentina como proveedor confiable de hidrocarburos y minerales críticos.
En paralelo, el Congreso discute el denominado “Súper RIGI”, una versión reformulada y más extensa del régimen original que se encuentra en la etapa final de debate en el Senado, antes de la firma del dictamen y su posterior tratamiento en el recinto. A diferencia del esquema vigente, que fue pensado inicialmente para un plazo de dos años más una prórroga adicional que ya se ejecutó, el nuevo proyecto plantea una duración de cinco años, con la posibilidad de un año extra.
- El RIGI actual incluye proyectos energéticos y mineros y ya moviliza más de US$ 46.000 millones.
- El “Súper RIGI” propone un horizonte temporal más amplio, pero deja afuera recursos naturales, infraestructura y proyectos preexistentes.
“El RIGI permitirá incrementar en un 40% los recursos a ser desarrollados en el área”, enfatizó el ministro de Economía, Luis Caputo, al destacar el potencial adicional de Vaca Muerta.
De aprobarse la nueva normativa, los analistas anticipan un escenario de mayor previsibilidad para las grandes inversiones, aunque con un marco más acotado en cuanto a los sectores beneficiados. Por lo pronto, la apuesta por Vaca Muerta y el rol de Tecpetrol en Los Toldos Este confirman que, pese a las tensiones geopolíticas y la volatilidad de los mercados, la energía sigue siendo uno de los motores elegidos para apuntalar la recuperación económica argentina.

