Crecimiento sostenido de la carga aérea impulsa al comercio mundial

La carga aérea mundial cerró julio con un nuevo avance en su fase de recuperación, apoyada en el repunte del comercio global y en una mejora de la actividad manufacturera. De acuerdo con los últimos datos difundidos por la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), la demanda total, medida en toneladas-kilómetro de carga (CTK), creció 3,9% interanual frente a julio de 2025.
El desempeño fue aún más sólido en las operaciones internacionales, donde el incremento alcanzó 4,7%. Al mismo tiempo, la capacidad disponible en bodega, medida en toneladas‑kilómetro de carga disponibles (ACTK), avanzó 1,7% a nivel global y 1,8% en el segmento internacional. Este desfasaje entre oferta y demanda contribuye a sostener factores de ocupación elevados y tarifas más firmes en un mercado que viene de varios años de fuerte volatilidad.
“La demanda de carga aérea creció un 3,9% interanual en julio. Si bien todas las regiones registraron crecimiento, las aerolíneas de Asia‑Pacífico, Europa y Norteamérica representaron más del 90% del aumento total”, destacó Marie Owens Thomsen, vicepresidenta sénior de Sostenibilidad y economista jefe de IATA. Según la entidad, el rol de estas tres regiones consolida un mapa de rutas donde los grandes corredores intercontinentales vuelven a ganar protagonismo.
Aviones cargueros ganan terreno frente a la bodega
Uno de los rasgos salientes del informe es el avance de los aviones de carga dedicados, que ganan participación frente al transporte en bodega de aeronaves de pasajeros. La mayor demanda de envíos voluminosos o especializados y la flexibilidad operativa de los cargueros puros –que permiten ajustar rutas y frecuencias con más rapidez– explican buena parte de este cambio estructural.
El contexto macroeconómico también ayuda. El comercio mundial mostró en julio una suba del 7,5% interanual, impulsando el movimiento de mercaderías de alto valor agregado, componentes tecnológicos y productos farmacéuticos. Aunque la actividad manufacturera se moderó levemente en junio, el Índice de Gerentes de Compras (PMI) de Producción Manufacturera Mundial se mantuvo en terreno expansivo, en 52,7 puntos, mientras que el indicador de Nuevos Pedidos de Exportación trepó a 50, su mayor nivel en tres meses.
Asia, Europa y Norteamérica concentran el impulso
Por regiones, las aerolíneas de Asia‑Pacífico registraron un aumento interanual de 4,1% en la demanda de carga, con un incremento de capacidad del 3%. El dinamismo de China, Corea y el sudeste asiático, sumado al flujo de electrónicos y bienes de consumo hacia Norteamérica y Europa, explica buena parte de ese resultado.
Las compañías norteamericanas mostraron el mejor dato regional, con un alza de 4,8% en la demanda y una retracción de 1,5% en la capacidad. Esta combinación apunta a una utilización más eficiente de la flota y a mayores volúmenes transportados por vuelo, en un contexto de expansión del comercio intrarregional y consolidación de corredores de alto volumen operados por cargueros dedicados.
- En Europa, la demanda creció 4,4% y la capacidad 1,3%, con fuerte tracción de exportaciones industriales, farmacéuticas y bienes de lujo hacia Asia y Norteamérica.
- En Oriente Medio, la demanda se incrementó 1,7%, mientras que la capacidad avanzó 4%, en medio de la reconfiguración de rutas por los conflictos regionales.
- En América Latina y el Caribe, la demanda subió 4,1% y la capacidad 7%, apoyada en exportaciones agroindustriales, farmacéuticas y autopartes, con hubs en México, Brasil y Panamá.
- África mostró el menor crecimiento de demanda, con 1,1%, frente a una capacidad que aumentó 4,1%, lo que presiona los factores de ocupación en mercados emergentes.
Rutas más dinámicas y riesgos en el horizonte
En el análisis por corredores comerciales, la ruta Asia‑Norteamérica lideró el crecimiento, seguida por los flujos Europa‑Asia y Europa‑Norteamérica. Estas conexiones se benefician del rebote del comercio de bienes de alto valor y de la normalización progresiva de las cadenas logísticas tras las disrupciones de los últimos años. En contraste, los corredores vinculados al Golfo Pérsico siguen afectados por el conflicto en Oriente Medio, con desvíos de rutas, ajustes de capacidad y mayor volatilidad en los volúmenes.
El principal punto de alerta surge del lado de los costos. El precio del combustible para aviones se disparó 12,2% intermensual en julio y se ubica 56,9% por encima de un año atrás, golpeando los márgenes de las aerolíneas y forzando revisiones de redes y tarifas. A esto se suman las tensiones geopolíticas y la incertidumbre arancelaria, que podrían alterar flujos comerciales y desviar capacidades.
“Las perspectivas siguen siendo en general positivas, respaldadas por la actividad manufacturera, los pedidos de exportación y el comercio mundial. Pero será clave monitorear el costo del combustible y la evolución del escenario geopolítico”, advirtió Owens Thomsen.
Con este cuadro, la carga aérea ingresa al segundo semestre de 2026 con una demanda en crecimiento, mayores envíos de productos de alto valor y un rol creciente de los cargueros puros. Sin embargo, los elevados costos operativos y las tensiones internacionales obligan a las aerolíneas a mantener estrategias prudentes y flexibles para preservar la rentabilidad en un mercado cada vez más competitivo.

