La CAME advirtió que las familias se endeudan para comprar medicamentos

LAS FARMACIAS LOCALES OBSERVAN UN PANORAMA ECONÓMICO COMPLEJO EN LA GENTE

El vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, Salvador Femenía, desmintió al Gobierno nacional sobre las causas del endeudamiento familiar al asegurar que el uso del crédito no responde a consumos suntuarios o entretenimiento, sino a la pérdida del poder adquisitivo que obliga a financiar bienes de primera necesidad como alimentos y remedios.

De la Redacción de EL NORTE
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La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) cuestionó la interpretación del Gobierno nacional sobre el endeudamiento de las familias y aseguró que una parte de los hogares argentinos están recurriendo al crédito para afrontar gastos básicos como alimentos, bebidas y medicamentos. Consultadas por EL NORTE, farmacias de la ciudad advirtieron que, a pesar de no contar con registros propios de la problemática, notan dificultades económicas en muchas personas que asisten a comprar remedios y cambios en las modalidades de adquisición.

“Como gasto básico para subsistir, la gente se tiene que alimentar, medicar en algunos casos y pagar los servicios básicos. En este contexto, algunas familias han tenido que pasarse a otras obras sociales más económicas, con menores prestaciones, más acordes a sus ingresos. No conocemos en qué cantidad las personas se endeudan para la compra de medicamentos, a menos que en el vínculo de confianza nos cuenten su situación. Muchas veces somos confidentes de la gente en este ámbito. En algunos casos, sabemos que la gente, apenas cobra el sueldo, sigue endeudada”, señalaron.

Desde una farmacia local expresaron: “Vemos el endeudamiento general que presentan la estadística y las noticias, en relación con la sociedad, con tarjetas de crédito, bancos y aplicaciones, para sostener el día a día en distintas cuestiones que necesitan. Para los jubilados, al ser polimedicados y tener mucha medicación que comprar, el panorama es más difícil. Además, por su obra social tienen pocos beneficios, por no hablar de la jubilación mínima”.

Por otra parte, destacaron la ayuda que algunas farmacias prestan con la cuenta corriente en este contexto: “Muchas farmacias profesionales de barrio ayudamos de alguna manera con la cuenta corriente, una forma de financiación; con eso se colabora mucho en la economía de las personas cuando no tienen. En este sentido se nota lo que es el bolsillo al momento de pagar. Las cuentas corrientes aumentaron en cantidad, también por el invierno muy frío. De todas formas, la gente trata de responder de una u otra manera, de conservarla en buenos términos, con sacrificio, para seguir teniendo crédito. Es una carga pesada para nosotros también, pero en la medida de lo posible, la mantenemos”.

“La gente lleva lo primordial, a pesar de estar todo tan difícil. Al ser algo básico, lo trata de sostener, aunque en todo el sector de la salud –aun siendo prioritario– se nota la merma. También nos comentan que sucede lo mismo con las consultas médicas, que han caído”, sumaron.

Economía y consumo

Salvador Femenía, vocero de CAME, vinculó –en declaraciones en diversos medios– la situación con la caída del poder adquisitivo y sostuvo que el deterioro de los ingresos terminó trasladándose directamente al consumo. Ubicó parte del origen del problema en el proceso que atravesó la economía desde finales de 2024. Según explicó, después de una recuperación entre fines de aquel año y los primeros meses de 2025, muchas familias incrementaron la utilización de las tarjetas de crédito. Posteriormente, señaló, la suba de las tasas y las limitaciones sobre la evolución salarial comenzaron a complicar la capacidad de pago.

El representante de la Cámara rechazó además que el incremento del endeudamiento pueda explicarse principalmente por la adquisición de bienes considerados suntuarios o destinados al entretenimiento. Para fundamentar su posición, explicó que los rubros que muestran mayor resistencia frente a la caída general del consumo son precisamente aquellos vinculados con necesidades esenciales. “Vemos que apenas se mantienen los que tienen que ver con lo básico, pongamos para nombrar dos, alimentos y bebidas y farmacia, y al resto realmente le cuesta mucho mantenerse, con lo cual la causa no va por ahí, va por lo básico”, afirmó.

Para CAME, asimismo, las dificultades no están circunscriptas a una determinada región. Femenía indicó que los relevamientos de la entidad abarcan las 23 provincias y la Ciudad de Buenos Aires y aseguró que también las economías regionales atraviesan problemas. El diagnóstico alcanza así tanto al consumidor como al sector productivo. Menores ingresos disponibles reducen las ventas, mientras que las empresas deben afrontar costos laborales, impuestos, logística, financiamiento y obligaciones acumuladas en un contexto de menor actividad.

Centrales obreras

Por otra parte, la semana pasada las centrales obreras marcharon y denunciaron que la morosidad en los hogares se quintuplicó en menos de dos años.

Según cifras que manejan las organizaciones sociales y sindicales, la morosidad de los hogares pasó del 2,5% en octubre de 2024 a un alarmante 12,3% en mayo de 2026. Los espacios convocantes resaltaron que el crecimiento de la deuda privada no es un fenómeno aislado, sino el resultado directo del plan económico oficial. Advirtieron que la mayoría de los créditos tomados por los sectores medios y bajos no son para inversión o consumo duradero, sino “para cubrir costos básicos cotidianos (alimentos, servicios, alquileres y medicamentos) a tasas de interés altísimas”.

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