El padrón de jubilados bajaría de 5,59 millones en 2026 a 5,48 millones el próximo año. En paralelo, ANSES prevé que aumenten los beneficiarios de la PUAM y del Seguro de Desempleo.

La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) proyecta 104.760 jubilados menos para 2027, mientras que prevé un aumento de las personas que cobran la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM). Las estimaciones anticipan una reducción del padrón de jubilados de 5.590.521 personas en 2026 a 5.485.761 el próximo año.
En sentido contrario, la cantidad de beneficiarios de la PUAM aumentaría de 220.308 a 253.032 durante el mismo período. Esto representa una incorporación de 32.724 personas a una prestación destinada a quienes tienen 65 años o más y no reunieron los aportes necesarios para acceder a una jubilación.
Las estimaciones también anticipan un crecimiento de los titulares del Seguro de Desempleo. La cantidad pasaría de 118.868 personas en 2026 a 130.324 durante 2027, con un incremento de 11.456 beneficiarios.
Para acceder a una jubilación contributiva se requieren 30 años de aportes. La pérdida de puestos de trabajo registrados y el crecimiento de la informalidad dificultan que una parte de los trabajadores pueda alcanzar esa cantidad de años al llegar a la edad jubilatoria.
La edad requerida actualmente es de 60 años para las mujeres y de 65 para los hombres. Quienes llegan a esa instancia sin los 30 años de aportes necesarios ya no cuentan con las moratorias que permitían completar los períodos faltantes, debido a que esas herramientas fueron derogadas.
En ese escenario aparece la PUAM, destinada a hombres y mujeres de 65 años o más que no consiguieron reunir los aportes necesarios para jubilarse. Para recibirla también deben encontrarse en una situación de vulnerabilidad social y atravesar una evaluación socioeconómica y patrimonial.
La prestación equivale al 80% de la jubilación mínima. En septiembre, el monto de la PUAM se ubicó en $342.906,56, al que se suma el bono de $70.000.
Las diferencias entre los aportes previsionales
Un estudio de la Fundación Mediterránea determinó que ninguna categoría del monotributo aporta actualmente lo suficiente para financiar una jubilación mínima. Según el análisis, incluso con 40 años de aportes y un esquema de capitalización ajustado por inflación, la categoría K no alcanzaría a financiar el haber mínimo vigente.
El informe señaló diferencias entre los aportes según la modalidad laboral. En promedio, el aporte personal representa el 11% del ingreso de un asalariado formal, el 5% en el caso de los autónomos y el 1,1% entre los monotributistas.
A su vez, el régimen concentra una parte importante de sus integrantes en las categorías inferiores. El 55% de los monotributistas activos pertenece a la categoría A, mientras que el 78% se encuentra dentro de las categorías A, B o C.
Cuánto permitirían financiar 40 años de aportes
De acuerdo con el estudio, si los aportes se actualizaran únicamente por inflación, un hombre que permaneciera durante 40 años en la categoría A financiaría el equivalente al 9% de una jubilación mínima. En la categoría K, alcanzaría el 75%.
Para las mujeres, esos porcentajes serían del 6% en la categoría A y del 50% en la categoría K.
El escenario cambia si los aportes obtuvieran un rendimiento de dos puntos porcentuales anuales por encima de la inflación. En ese caso, únicamente quienes permanecieran durante 40 años en la categoría K se acercarían o superarían el monto necesario para financiar una jubilación mínima: alcanzarían el 138% los hombres y el 99% las mujeres.
El informe también calculó cuánto deberían incrementarse los aportes actuales. En la categoría A, con 40 años de contribuciones y un rendimiento real del 2%, deberían aumentar 778% para las mujeres y 725% para los hombres que dejan pensión a su cónyuge.

