Jorge Macri pidió claridad urgente en la polémica por el INDEC.

El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, se refirió a la controversia generada por la nueva metodología del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC, que derivó en la salida de Marcos Lavagna del organismo, y reclamó que la situación “se aclare rápido” para no afectar la confianza en las estadísticas oficiales.
En declaraciones televisivas, Macri subrayó que existe en la sociedad una “percepción honesta” de que los precios, en especial los de los alimentos y otros insumos básicos, aumentan por encima de los índices de inflación informados. “Hay una percepción honesta de la gente de que hay cosas que le aumentan más que la inflación y de que la guita no alcanza. Esto es real”, remarcó, aludiendo al impacto del costo de vida sobre los sectores medios y populares.
El mandatario porteño explicó que esa brecha entre lo que miden los índices y lo que siente la gente en el bolsillo genera la idea de que “la inflación está mal medida”, aunque aclaró que muchas veces se trata de la diferencia entre el promedio general y el aumento puntual de los bienes que más consume cada familia, como el “morfi” y los servicios esenciales.
Macri también destacó que la Ciudad de Buenos Aires cuenta con su propio sistema de medición de precios, que se diferencia del de Nación por la ponderación de bienes y servicios. Según detalló, el índice porteño toma una canasta compuesta en un 60% por servicios y un 40% por bienes, mientras que el INDEC aplica una relación inversa. A pesar de esas diferencias metodológicas, aseguró que “a lo largo de todo el año pasado la inflación nos dio casi igual”.
Confianza, riesgo país y cambios en el INDEC
Al analizar el cambio de fórmula del IPC impulsado por el Gobierno nacional y los resultados de las pruebas realizadas, Macri sostuvo que hubo “un buen testeo” técnico y afirmó: “No siento que haya habido una manipulación”. Sin embargo, insistió en que el foco debe ponerse en despejar las dudas rápidamente para no deteriorar la credibilidad del organismo estadístico.
“Lo importante es que esto se aclare rápido y se vaya para adelante porque hay algo que es relevante y es la confianza. Es imprescindible para que el Riesgo País siga bajando y siga habiendo inversiones que nos permitan generar laburo para que la clase media se sienta mejor, que es la que está haciendo el gran esfuerzo”, señaló el jefe de Gobierno, al vincular la transparencia de los datos oficiales con el clima de negocios y la llegada de capitales.
En paralelo, la legisladora porteña del PRO y ex vocera de Macri, Laura Alonso, también se mostró preocupada por el impacto institucional de la salida de Lavagna y la postergación de la nueva metodología del IPC. En declaraciones radiales, consideró que se trató de “un paso en falso” que puede dañar la confianza pública en un organismo clave para la economía argentina.
- Alonso cuestionó la forma en que se produjo el recambio en la conducción del INDEC.
- Advirtió que la decisión se tomó en un contexto sensible, con fuerte atención social sobre la inflación.
“Cuando una institución tan importante y con un pasado tan delicado tiene un cambio de titular en medio de una controversia, se prenden todas las alertas”, advirtió Alonso, al recordar los antecedentes de manipulación estadística que marcaron al organismo en años anteriores.
Tanto las declaraciones de Macri como las de Alonso ponen en el centro del debate el rol del INDEC como referencia técnica y política para el diseño de la política económica. En medio de una inflación todavía alta y con la sociedad siguiendo de cerca la evolución de los precios, la exigencia de transparencia, claridad metodológica y estabilidad en la conducción del organismo se vuelve un factor clave para sostener la confianza de los mercados y de la ciudadanía.

