Israel bombardeó múltiples zonas de la capital del Líbano en pocos minutos y provocó cientos de heridos; sostiene que el alto el fuego no incluye el frente libanés

Israel llevó adelante en las últimas horas la ofensiva más intensa sobre territorio libanés desde el inicio del conflicto, con una serie de bombardeos concentrados que dejaron decenas de muertos y cientos de heridos, según informaron autoridades de Líbano. El ataque se produjo pese a la tregua vigente entre Estados Unidos e Irán, lo que reavivó la tensión en la región.
De acuerdo a los reportes oficiales, la operación incluyó el lanzamiento de decenas de bombas en pocos minutos sobre distintos puntos del país, con impactos en Beirut, el sur libanés y el valle de la Bekaa. La magnitud del ataque provocó el colapso de centros de salud y daños en zonas urbanas.
Una ofensiva en medio de un alto el fuego parcial
El gobierno israelí sostuvo que respetará la tregua de dos semanas acordada entre Estados Unidos e Irán, pero aclaró que ese entendimiento no contempla a Líbano ni a las operaciones contra Hezbollah. En ese marco, justificó los bombardeos como parte de su estrategia militar en el frente norte.
Esta posición introduce una fisura en el esquema de desescalada, ya que mantiene activo uno de los principales focos de conflicto en Medio Oriente, incluso mientras se intenta contener la confrontación directa entre Washington y Teherán.
El ataque más fuerte desde el inicio de la guerra
Fuentes locales señalaron que se trató de los bombardeos más intensos desde el comienzo de las hostilidades. Esto causa múltiples impactos casi simultáneos en zonas densamente pobladas. La ofensiva dejó escenas de destrucción en distintos puntos del país y un elevado número de víctimas civiles.
Las autoridades libanesas denunciaron la gravedad de los ataques y advirtieron sobre el impacto humanitario, mientras continúan las tareas de rescate y asistencia en las áreas afectadas.
Tensión creciente y riesgo de escalada
El escenario se mantiene inestable. Mientras rige formalmente una tregua entre Estados Unidos e Irán, el frente libanés permanece activo y con señales de intensificación. Desde distintos sectores se advierte que la continuidad de los ataques podría derivar en una nueva escalada regional.
En ese contexto, el conflicto muestra una dinámica fragmentada: un alto el fuego parcial en algunos frentes y operaciones militares abiertas en otros. Esto mantiene elevada la incertidumbre sobre la evolución de la situación en Medio Oriente.

