Irán condiciona cualquier acuerdo con Washington a garantías firmes

NewsITe
El Gobierno de Irán dejó en claro que no firmará ningún entendimiento con Estados Unidos sin obtener antes garantías concretas sobre los derechos del pueblo iraní. El mensaje, difundido este domingo desde Teherán, marca un nuevo endurecimiento en la posición negociadora frente a Washington en medio de un conflicto prolongado y de alta tensión regional.
Durante una sesión virtual del Parlamento, el presidente de la Cámara y jefe del equipo negociador, Mohamad Baqer Qalibaf, subrayó que la dirigencia iraní desconfía abiertamente de las promesas estadounidenses y que solo aceptará compromisos cuando existan resultados verificables. El dirigente remarcó que los avances logrados en el terreno militar deben transformarse ahora en beneficios políticos y jurídicos mediante la vía diplomática.
“Los soldados del frente diplomático no tienen ninguna confianza en las palabras ni en las promesas del enemigo. Lo único que cuenta para nosotros son los resultados tangibles que debemos obtener antes de asumir nuestros propios compromisos”, sostuvo Qalibaf ante los legisladores, en declaraciones recogidas por medios iraníes y replicadas por agencias internacionales.
Si bien evitó enumerar punto por punto las condiciones consideradas innegociables, el mensaje oficial reitera que Teherán no convalidará un acuerdo que no contemple garantías duraderas. Entre los reclamos centrales figuran el levantamiento efectivo de las sanciones económicas impuestas por Washington, que golpean a sectores clave como la energía, las finanzas y el comercio exterior, y la liberación de activos iraníes congelados en bancos de distintos países.
Puntos clave del reclamo iraní y la respuesta de Estados Unidos
Las autoridades iraníes también insisten en su derecho a desarrollar un programa nuclear con fines pacíficos, en línea con el Tratado de No Proliferación. Antes de la escalada actual, Teherán se había mostrado dispuesto a negociar límites técnicos al enriquecimiento de uranio, pero la falta de confianza mutua y la continuidad de las sanciones complican cualquier acercamiento.
Desde Washington, el presidente estadounidense Donald Trump buscó bajar las expectativas sobre una resolución rápida del conflicto. En una entrevista con la cadena Fox News, afirmó que no tiene apuro por cerrar un trato y advirtió que un exceso de urgencia podría derivar en un “mal acuerdo”. Al mismo tiempo, dejó abierta la puerta a nuevos ataques contra objetivos iraníes si las conversaciones fracasan.
- Irán reclama el levantamiento integral de las sanciones económicas y la descongelación de fondos.
- Teherán exige garantías verificables antes de asumir compromisos de largo plazo.
- Estados Unidos mantiene la presión diplomática y militar mientras descarta un acuerdo “a cualquier precio”.
“Mientras no estemos seguros de que hemos obtenido los derechos del pueblo iraní, no aprobaremos ningún acuerdo”, advirtió Mohamad Baqer Qalibaf, jefe negociador iraní.
Con posiciones todavía distantes y una fuerte desconfianza acumulada, el escenario de negociación se mantiene abierto pero frágil. Las potencias europeas y actores regionales observan con preocupación la falta de avances sustantivos, en un contexto donde un mal cálculo diplomático podría reavivar la escalada militar en Medio Oriente y complicar aún más la estabilidad global.

