Irak denuncia ataques de EE.UU. y Arabia Saudita a milicias proiraníes

Bagdad repudia los bombardeos y convoca a su Consejo de Seguridad

Daños tras ataques a posiciones de milicias proiraníes en Irak

NewsITe

El Gobierno de Irak expresó su “condena y repudio” a los ataques aéreos lanzados de manera conjunta por Estados Unidos y Arabia Saudita contra posiciones de grupos armados respaldados por Irán en territorio iraquí. Según un comunicado difundido por la oficina del primer ministro Ali Al-Zaidi, las operaciones provocaron la muerte y heridas de combatientes y civiles, a los que calificó como “mártires e inocentes”.

Los bombardeos, ejecutados en la noche del martes, tuvieron como principal blanco a milicias que integran las Fuerzas de Movilización Popular (FMP o PMF, por sus siglas en inglés), una coalición de grupos mayoritariamente chiitas con fuerte apoyo de Teherán. Voceros de estas fuerzas indicaron que al menos 20 de sus combatientes murieron en los ataques, según consignaron medios internacionales y agencias de noticias.

Frente a la escalada, el Consejo de Seguridad Nacional de Irak se reunió de urgencia en Bagdad para analizar el alcance de las operaciones militares y sus posibles consecuencias en la ya frágil estabilidad interna del país. Al-Zaidi presidió el encuentro y ordenó revisar toda la información provista por Washington y Riad respecto de los supuestos ataques previos contra territorio saudita que habrían motivado la ofensiva.

Estados Unidos y Arabia Saudita hablan de “instalaciones terroristas”

El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) sostuvo que los bombardeos estuvieron dirigidos contra “instalaciones logísticas y de armas terroristas” ubicadas en el este de Irak. De acuerdo con esa versión, se trató de objetivos vinculados a grupos armados responsables de ataques con drones y cohetes en la región.

Por su parte, el Ministerio de Defensa de Arabia Saudita confirmó su participación en la operación y la justificó en el marco del derecho a la legítima defensa. Se trata del primer ataque de este tipo contra Irán o aliados regionales de la República Islámica reconocido públicamente por un Estado del Golfo Pérsico desde el inicio de la actual fase de la guerra en Medio Oriente, hace cinco meses, con la intervención de Estados Unidos e Israel.

Bagdad busca frenar violaciones a su soberanía

Como resultado de la reunión de su Consejo de Seguridad Nacional, Irak anunció la elaboración de un “plan de seguridad integral” para reforzar el control de su territorio y evitar nuevas vulneraciones a su soberanía. El gobierno también apuntó a prevenir que su suelo sea utilizado como plataforma para amenazar a países vecinos, en una región marcada por tensiones cruzadas entre Irán, Arabia Saudita y las potencias occidentales.

La presencia de tropas estadounidenses en Irak continúa siendo un punto de fricción interno desde la caída del régimen de Saddam Hussein en 2003. En los últimos años, distintas facciones políticas y militares han reclamado una retirada total de las fuerzas extranjeras, mientras que Washington argumenta que su despliegue está orientado a la lucha contra remanentes del grupo Estado Islámico y otras organizaciones extremistas.

Milicias proiraníes prometen represalias

En paralelo a la respuesta oficial de Bagdad, una de las principales milicias chiitas iraquíes aliadas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, Harakat al-Nujaba, condenó con dureza los ataques y advirtió que Estados Unidos y Arabia Saudita “pagarán un alto precio” por la ofensiva.

El grupo, que actúa bajo el paraguas de las Fuerzas de Movilización Popular, reclamó al Gobierno iraquí que rompa relaciones diplomáticas con Riad y que acelere la expulsión de las tropas estadounidenses del país. En un comunicado, acusó a Washington y a la monarquía saudita de haber perpetrado “una agresión flagrante” en el corazón de ciudades consideradas seguras por la población local.

“La sangre derramada no quedará sin respuesta. Quienes han participado en estos ataques deberán asumir las consecuencias”, advirtió Harakat al-Nujaba en un mensaje dirigido a sus seguidores y a las autoridades iraquíes.

Analistas regionales advierten que este nuevo episodio agrava la tensión entre los bloques alineados con Estados Unidos y con Irán, y podría traducirse en una mayor inestabilidad en Irak, donde convergen intereses estratégicos de potencias globales y actores regionales. En ese contexto, la capacidad del Gobierno iraquí para sostener una posición autónoma y preservar su soberanía aparece nuevamente puesta a prueba.

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