Investigan a la madre y al padrastro de una nena de 3 años asesinada en La Matanza

Luz tenía 3 años y murió tras una golpiza. Su abuela había denunciado maltratos meses antes. Hay dos detenidos por el crimen.

nena asesinada 3 años

Luz Milagros Mendoza Del Valle tenía tres años. Murió tras recibir una brutal golpiza. El hecho ocurrió en una casa de Rafael Castillo, partido de La Matanza. Su madre llamó al 911 y dijo que la niña no podía respirar. Minutos después, Luz llegaba sin signos vitales al hospital “Simplemente Evita”. Los médicos intentaron reanimarla, pero fue en vano. Su cuerpo evidenciaba heridas graves. Había moretones en brazos, piernas, cabeza y espalda.

El fiscal Carlos Fornaro ordenó la detención de la madre, Susana Del Valle Cuba, de 27 años, y su pareja, Alex Sanabria, de 24. Ambos están imputados por homicidio agravado. La niña iba a cumplir cuatro años el próximo 13 de abril. La Justicia ya tenía una denuncia presentada en noviembre por la abuela de Luz.

La denuncia de la abuela

El 7 de noviembre de 2024, Celina, la abuela de Luz, se presentó ante la Justicia. Lo hizo en la Unidad Fiscal N°17 de Lomas de Zamora. Pidió que le dieran la custodia de su nieta. Explicó que la madre y el padrastro golpeaban a la nena. La abuela no veía a Luz desde hacía cuatro meses. La madre se lo impedía.

Una amiga de Susana, la madre, le había enviado una foto preocupante. Luz aparecía de espaldas, con moretones en la nalga. Según su relato, la niña dijo que el padrastro le había pegado. Con esa información, Celina fue a la casa donde vivía su nieta. Sanabria la echó a los gritos. “No vuelvas más, vieja chota”, le dijo. Celina decidió retirarse para evitar confrontaciones.

Al día siguiente, fue a la fiscalía. “Tengo miedo de que le pase algo a mi nieta”, declaró. Solicitó la tenencia de la niña y una restricción perimetral. También pidió protección para la hermana de siete años. La respuesta fue burocrática. Le dijeron que esperara el llamado de Fiscalía y se dirigiera al Juzgado de Familia.

138 días después de aquella denuncia, Luz moría en el hospital. La llevaron desde su casa, ubicada en Lavalleja al 5000. Tenía heridas compatibles con golpes de cable o palos. Sanabria ya no estaba en la vivienda.

La autopsia reveló que la muerte había ocurrido al menos seis horas antes del llamado al 911. Susana había mentido. Primero dijo que Luz perdió la consciencia. No mencionó las agresiones. Tampoco fue sincera sobre el horario.

Los médicos confirmaron que la nena llevaba horas muerta. La demora permitió a Sanabria escapar, por lo que el fiscal Fornaro ordenó detener a Susana. También la imputó por intentar matar a su otra hija, de siete años, quien sigue internada.

Celina volvió a presentarse ante la Justicia. Recordó su denuncia de noviembre. Advirtió que había temido exactamente este desenlace. Aportó nuevos datos. Aseguró que Susana también golpeaba a la hermana mayor.

La captura del asesino

Sanabria fue detenido en Rosario. Estaba escondido en la casa de un tío. La Policía Bonaerense y la Policía Federal realizaron un operativo conjunto. Lo capturaron en Felipe More y Patagones, en el barrio Vía Honda. Había escapado a Liniers y de allí viajó en micro a Santa Fe. Tenía pedido de captura nacional e internacional. En Paraguay había enfrentado causas por narcotráfico.

Susana fue arrestada ese mismo día. Estaba en su casa de Lavalleja. Había ayudado a su pareja a fugarse. Declaró falsamente y ocultó información clave. Familiares suyos aseguraron que ya tenía denuncias por violencia contra sus hijas. La Justicia la imputó por homicidio agravado por el vínculo y encubrimiento agravado.

Luz fue asesinada con saña y alevosía. Recibió golpes en todo el cuerpo. Murió sola, sin ayuda, mientras su madre protegía al agresor. Su hermana mayor podría haber sido la próxima víctima. Este crimen no fue un hecho aislado. La denuncia de Celina quedó archivada sin emitirse ninguna medida urgente.

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