Unos 60 agentes de Migraciones y la Policía Federal desplegaron controles en comercios de la zona céntrica y luego en la Terminal de Ómnibus. Fueron relevadas 420 personas, se detectaron ocho extranjeros en situación irregular y retuvieron a un ciudadano chino con una orden de expulsión vigente.

Un importante despliegue de la Dirección Nacional de Migraciones y la Policía Federal sorprendió este martes a comerciantes, trabajadores y personas que circulaban por el centro de Rosario. Unos 60 efectivos participaron de un operativo de control migratorio que comenzó en la zona de las peatonales y posteriormente se trasladó a la Terminal de Ómnibus Mariano Moreno.
La intervención fue considerada inédita por medios locales debido a la magnitud del despliegue en pleno centro de la ciudad. Los agentes instalaron un punto de inspección sobre San Martín y San Luis, con móviles oficiales y un perímetro delimitado para realizar los controles.
El procedimiento comenzó alrededor de las 12.30 y se extendió hasta las 21. Durante la jornada fueron relevadas 420 personas. Según el balance difundido por Migraciones, 86 eran ciudadanos extranjeros que tenían su documentación en regla, mientras que en ocho casos se detectaron irregularidades migratorias. Como consecuencia, se labraron ocho actas.
Además, uno de los procedimientos derivó en la retención de un ciudadano de nacionalidad china que tenía una orden de expulsión vigente. La medida se produjo en el marco del control migratorio y no debe confundirse con una detención penal.
Luego del despliegue en el centro, los controles continuaron en la Terminal de Ómnibus Mariano Moreno, ubicada sobre Cafferata al 700. Allí los agentes continuaron con la verificación de documentación y situación migratoria de las personas alcanzadas por el operativo.
La dimensión del procedimiento llamó especialmente la atención por la presencia de personal federal y por el despliegue de móviles y elementos de seguridad en una de las zonas de mayor circulación de Rosario. En un primer momento también trascendió que los controles podrían continuar durante los próximos días, aunque esa continuidad no fue precisada oficialmente.
El operativo se desarrolló además en un contexto de nuevas medidas del Gobierno nacional vinculadas con la política migratoria. El mismo martes fue oficializado el mecanismo que establece el cobro de determinadas prestaciones de salud no urgentes a extranjeros no residentes en hospitales nacionales.
Más allá de ese contexto, el resultado informado del procedimiento en Rosario quedó concentrado en los controles de documentación. De las 420 personas relevadas, ocho presentaron irregularidades migratorias y una persona quedó retenida por registrar una orden de expulsión vigente.
La intervención representa así un cambio visible respecto de los controles migratorios habituales en la ciudad, tanto por la cantidad de agentes desplegados como por el lugar elegido para realizar las inspecciones, en pleno centro rosarino y posteriormente en la principal terminal de ómnibus.

