Según el Decreto 462/2025 del Poder Ejecutivo, que se publicó el martes en el Boletín Oficial, el ente descentralizado perderá jerarquía y autonomía: ahora pasará a formar parte de la Secretaría de Agricultura. Por el momento, la agencia de San Nicolás no fue notificada en relación con los cambios recientemente anunciados y conserva su estructura y funcionamiento.

De la Redacción de EL NORTE
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El Gobierno eliminó y transformó –entre otros– organismos relacionados con la industria y el campo, y dependientes del Ministerio de Economía, ´con el objetivo primordial de reducir el sobredimensionamiento de la estructura estatal´. Entre los casos que generaron preocupación fue el del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Según el Decreto 462/2025 del Poder Ejecutivo, que se publicó el martes en el Boletín Oficial, el ente descentralizado perderá jerarquía y autonomía: ahora pasará a formar parte de la Secretaría de Agricultura. Por el momento, la agencia de San Nicolás no fue notificada en relación con las modificaciones anunciadas y no se presentaron cambios en su estructura y funcionamiento.
El apartado de disposiciones transitorias establece que, para cada uno de los organismos alcanzados por los artículos 1°, 20, 35, 46, 53 y 59 (éste último sobre INTA) del decreto, se mantendrá el personal existente con sus cargos, su situación de revista y unidades organizativas vigentes hasta tanto se adecue la estructura organizativa. Lo mismo sucederá con las funciones preexistentes.
Todo movimiento de personal, que se origine en los organismos alcanzados por las disposiciones del decreto, ya sea con destino dentro de la jurisdicción o fuera de ella, independientemente de su figura de contratación o régimen de empleo, deberá contar con la aprobación previa de la Secretaría de Transformación del Estado y Función Pública del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado.
Asimismo, los créditos presupuestarios, recursos financieros, acciones, compromisos y obligaciones se considerarán transferidos al Ministerio de Economía una vez cumplidas dichas condiciones.
Designaciones y posturas
El Gobierno designó el jueves pasado al nuevo presidente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria. A través del Decreto 466/2025, publicado en el Boletín Oficial, el ingeniero agrónomo Nicolás Bronzovich fue nombrado presidente del INTA, con rango y jerarquía de secretario.
En tanto que la ingeniera agrónoma María Beatriz Giraudo Gaviglio fue designada como consejera técnica del INTA con carácter “ad honorem”.
Entre las acciones que vendrán, se conocieron en las últimas horas: bajar la cantidad de cargos jerárquicos que asciende a 932, mejorar el control de presentismo, seguir con la investigación, aunque ligada con el sector privado, hacer un retiro voluntario de trabajadores y, entre otras acciones, disminuir la cantidad de Centros Regionales (15) y programas. Se mantendrán a los becarios.
En este marco, casi 60 directores de experimentales y de institutos de investigación manifestaron: “Bajo el discurso de modernización, se concentra el poder en una sola figura designada políticamente, el presidente de la institución, eliminando su estructura participativa y federal. Esto no es modernizar: es centralizar, debilitar y poner en riesgo una institución estratégica para el desarrollo de la Nación”.
Por otra parte, tras los cambios, la Mesa de Enlace expresó su “incertidumbre y preocupación”. Las cuatro entidades (FAA, SRA, Coninagro y CRA) pidieron “instituciones sólidas y marcos estables que faciliten e impulsen el desarrollo productivo”. En el caso particular del INTA, indicaron que, como representantes de los productores, esperan ser convocados para analizar el esquema que se propone y evaluar sus implicancias.
Funciones
Hasta ahora el INTA funcionaba como un “organismo autárquico para impulsar, vigorizar y coordinar el desarrollo de la investigación y extensión agropecuaria y acelerar la tecnificación y el mejoramiento de la empresa agraria y de la vida rural, desarrollando capacidades para el sector agroindustrial y participando en redes que fomentan la cooperación interinstitucional; la generación de conocimientos y tecnologías al servicio de la sociedad, a través de sus sistemas de extensión, información y comunicación”. En la reciente disposición se asigna como rol del organismo “impulsar, vigorizar y coordinar el desarrollo de la investigación y extensión agropecuarias en todo el territorio nacional y acelerar con los beneficios de estas funciones fundamentales de la tecnificación y el mejoramiento de la industria agropecuaria y de la vida rural”.
El INTA determinará los Centros de Investigación, Centros Regionales, Estaciones Experimentales, Institutos de Investigación y Laboratorios necesarios para el cumplimiento de sus funciones.
Los Centros de Investigaciones tendrán a su cargo las investigaciones básicas y el desarrollo de los programas de investigación en problemas de carácter nacional, dentro de sus respectivas especialidades. Podrán estar integrados por institutos que funcionarán coordinadamente entre sí, de modo que aseguren una labor orgánica. En cada Estación Experimental podrá funcionar un Consejo Local Asesor integrado por funcionarios técnicos de sus respectivos servicios, productores agropecuarios, representantes de los organismos locales de las provincias adheridas y otras entidades regionales.

