La Justicia federal de Rosario los acusa de integrar una asociación ilícita y comercializar cargamentos secuestrados en controles viales.

La Justicia federal imputó a once gendarmes del Escuadrón Arroyo Seco por integrar una asociación ilícita dedicada a apropiarse de cargamentos de hojas de coca incautados en el peaje de General Lagos y venderlos. La causa también incluye a una mujer acusada de comprar parte de la mercadería.
Las imputaciones se formalizaron ante el juez Eduardo Rodrigues Da Cruz, durante una audiencia en la que los fiscales Franco Benetti y Matías Mené expusieron evidencias y solicitaron medidas cautelares y embargos.
Los agentes, pertenecientes al Escuadrón 46 Sección Seguridad Vial Arroyo Seco, fueron acusados como coautores de asociación ilícita, cohecho pasivo y encubrimiento de contrabando por no denunciar los hechos. La investigación les atribuye al menos doce maniobras entre enero y mayo del año pasado, por un total de 1.144 kilos de hojas de coca.
Los imputados permanecen en libertad, pero deben presentarse periódicamente ante la Justicia, no pueden obstaculizar la investigación y tienen prohibido salir del país sin autorización. Además, el juzgado dispuso embargos preventivos de vehículos e inhibiciones generales por montos de entre 8 millones y 293 millones de pesos.
Maniobras y roles dentro de la organización
Según la acusación, los gendarmes realizaron las maniobras entre el 19 de enero y el 5 de mayo de 2025 en el peaje de General Lagos, sobre la autopista Aramburu. El fiscal Mené describió la existencia de una “comunidad delictiva” con división de tareas.
De acuerdo con la investigación, nueve agentes obtenían las hojas de coca en controles vehiculares y las entregaban a otro gendarme, a quien se le atribuye un rol preponderante dentro de la organización. Este fue detenido el 5 de mayo pasado mientras transportaba 180 kilos.
A partir de ese procedimiento, los investigadores determinaron que ese integrante acordaba los precios, coordinaba las entregas con miembros del escuadrón y vendía los cargamentos a revendedores.
Compras y operaciones detectadas
En la causa también aparece una mujer imputada por encubrimiento de contrabando, acusada de haber adquirido al menos siete cargamentos. Según la investigación, compró un total de 527 kilos entre diciembre de 2024 y mayo de 2025.
Los fiscales detallaron distintos hechos, entre ellos uno ocurrido el 19 de enero, cuando un gendarme incautó 80 kilos de hojas de coca y, en lugar de reportarlo, entregó la carga a cambio de 375 mil pesos.
Otra maniobra se registró el 30 de enero, cuando tres agentes se quedaron con 131 kilos y recibieron 3.596.000 pesos. También se detectaron operaciones por 67 kilos, 22 kilos, 132 kilos y 130 kilos en distintas fechas, con pagos en efectivo y transferencias bancarias.
En otros casos, los investigadores identificaron entregas de 103 y 118 kilos a cambio de sumas millonarias. Según la acusación, estas maniobras se repitieron de manera sistemática durante el período investigado.
Entre las pruebas, los fiscales presentaron informes de Asuntos Internos sobre la conformación de patrullas y análisis de peritajes telefónicos de celulares secuestrados, que permitieron reconstruir las operaciones.

