Las intensas lluvias registradas en la cuenca alta del río provocaron un fuerte aumento del volumen de agua. Las Cataratas mostraron una postal poco habitual, con una enorme fuerza en los saltos y una densa cortina de rocío.

Las Cataratas del Iguazú volvieron a mostrar una imagen impactante por la fuerte crecida del río. El caudal llegó a superar los 8 millones de litros de agua por segundo como consecuencia de las intensas precipitaciones registradas en la cuenca alta.
Según informó Minuto Uno, el volumen se ubicó muy por encima de los niveles habituales y transformó por completo la apariencia de los saltos. La fuerza de la corriente levantó una intensa bruma y el agua avanzó cerca de algunos de los sectores destinados a la observación.
Pese a la magnitud de la crecida, numerosos turistas se acercaron a las zonas habilitadas para observar y registrar el fenómeno. Las imágenes difundidas durante las últimas horas muestran la enorme cantidad de agua que atraviesa las Cataratas y la cortina de rocío generada por la fuerza de las caídas.
Monitoreo permanente por la crecida
Ante aumentos extraordinarios del caudal, las autoridades aplican medidas preventivas para resguardar tanto a los visitantes como a la infraestructura. Los circuitos pueden cerrarse temporalmente cuando las condiciones del río representan un riesgo.
En el sector argentino, la Administración de Parques Nacionales informó días atrás que la pasarela del Circuito Garganta del Diablo había sido retirada durante agosto como medida preventiva frente a las proyecciones de aumento del caudal. Los circuitos Superior e Inferior, el Sendero Verde y el Sendero Macuco permanecieron habilitados.
La crecida responde a las precipitaciones acumuladas en la cuenca del río Iguazú, especialmente en territorio brasileño. Durante septiembre ya se registraron importantes variaciones: a comienzos del mes el volumen alcanzó los 8,37 millones de litros por segundo, más de cinco veces el promedio habitual, estimado entre 1,5 y 1,8 millones.
Las autoridades mantienen el seguimiento de los niveles del río y evalúan las condiciones de los diferentes recorridos para determinar las medidas de seguridad necesarias ante nuevos aumentos del caudal.

