Sigman se defendió en la causa por la compra de vacunas

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El empresario farmacéutico Hugo Sigman, titular del grupo INSUD Pharma, presentó un escrito ante el juez federal Ariel Lijo en el que negó haber cometido irregularidades en la compra de vacunas contra el Covid-19 durante la pandemia y solicitó su sobreseimiento en la causa judicial que investiga el proceso de adquisición de dosis por parte del Estado nacional.
Según indicaron fuentes judiciales a la agencia Noticias Argentinas, Sigman declaró de forma virtual y eligió responder por escrito a las acusaciones. En su descargo, remarcó que los hechos bajo investigación se dieron en un “contexto excepcional” marcado por la emergencia sanitaria global, una fuerte escasez de vacunas, medicamentos e insumos médicos, y una capacidad de producción mundial insuficiente para atender la demanda extraordinaria.
El expediente analiza si durante el gobierno de Alberto Fernández hubo favorecimientos indebidos hacia empresas vinculadas a Sigman, principalmente en las negociaciones con AstraZeneca y Sinopharm, mientras se demoraban los acuerdos con Pfizer. La hipótesis investigada es si existieron beneficios económicos o comerciales irregulares en ese esquema de contrataciones.
Relación con AstraZeneca y Sinopharm
Respecto del contrato con AstraZeneca, Sigman explicó que el laboratorio británico contrató a Mabxience, firma de su grupo, para producir el principio activo de una cantidad determinada de vacunas destinadas a América Latina. Señaló que esa decisión respondió a que AstraZeneca no contaba con plantas propias en la región y necesitaba un socio industrial para fabricar el componente en el país.
En el caso de Sinopharm, el empresario sostuvo que la participación del laboratorio Elea Phoenix, también vinculado a su grupo, fue “exclusivamente técnica” y limitada a la realización de un ensayo clínico. Subrayó que ni Mabxience ni Elea Phoenix tuvieron injerencia en la comercialización, ni en la adjudicación de las dosis al Estado argentino, ni en la fijación de cantidades o precios.
Sigman insistió en que sus compañías no recibieron beneficios económicos asociados al volumen de vacunas adquiridas por el Gobierno y que su rol estuvo circunscripto a la capacidad de producción y a la participación en ensayos, en línea con acuerdos firmados directamente por los laboratorios internacionales.
Demoras con Pfizer y vínculo con funcionarios
Sobre las demoras en el acuerdo con Pfizer, el empresario afirmó que obedecieron a las “condiciones jurídicas” exigidas por la farmacéutica estadounidense y al “marco normativo” que había aprobado el Congreso argentino para la compra de vacunas, y no a supuestas exigencias oficiales para incorporar un “socio local” que interviniera en la operación.
El industrial farmacéutico también fue señalado por presunto tráfico de influencias con ex funcionarios del Ministerio de Salud, entre ellos los ex ministros Ginés González García y Carla Vizzotti, así como el infectólogo Pedro Cahn, una de las voces médicas más escuchadas durante la emergencia sanitaria.
- La Justicia investiga si existió un trato privilegiado hacia empresas vinculadas a Sigman.
- El empresario sostiene que su rol fue técnico e industrial, sin beneficios comerciales directos.
- El contexto de emergencia y escasez global de vacunas es uno de los ejes de su defensa.
“La relación que mantenía con ellos no demuestra la existencia de una maniobra ilícita”, afirmó Sigman en su presentación escrita al justificar sus contactos con funcionarios y asesores durante la pandemia.
Con la declaración de Sigman, la causa avanza en la recolección de testimonios y elementos documentales para determinar si hubo delitos en el proceso de adquisición de vacunas Covid-19 o si las decisiones adoptadas se enmarcaron en la urgencia y complejidad propias de la crisis sanitaria. El juez Lijo deberá ahora evaluar los descargos y resolver los próximos pasos de la investigación.

