La Rioja, en alerta por el derrumbe de la construcción

NewsITe
La Rioja atraviesa uno de los momentos más delicados para la construcción en las últimas décadas. Empresarios del sector advirtieron que hoy quedan menos de 500 obreros registrados en toda la provincia, un nivel que especialistas califican como mínimo histórico para una actividad que suele funcionar como motor del empleo y del movimiento económico local.
La señal política llegó con fuerza a la Casa de Gobierno riojana. El presidente de la Cámara de la Construcción de La Rioja, Héctor Spallanzani, se reunió con el gobernador Ricardo Quintela para reclamar un plan de contingencia que frene la sangría de puestos de trabajo y evite nuevas caídas en la actividad. La reunión, según fuentes consultadas, estuvo lejos de ser un encuentro de rutina: se trató de un pedido de auxilio ante un escenario de parálisis casi total.
Desde el sector privado apuntan al recorte de la obra pública nacional como uno de los factores centrales del derrumbe. Sin embargo, también cuestionan la falta de una respuesta provincial de peso que permita amortiguar el impacto. La reducción a menos de 500 trabajadores registrado se suma a otro dato alarmante: la cantidad de empresas constructoras activas se habría reducido casi a la mitad, según publicaciones de medios como Rioja Política y Multimedio UNLaR.
Empresas en retroceso y tensión política
Spallanzani describió la coyuntura como el cuadro más dramático de los últimos 30 años para la construcción riojana. Las compañías, señalan, perdieron obra, personal y capacidad operativa. En ese marco, la Cámara reclama reglas claras, previsibilidad y un esquema de proyectos que permita reactivar al menos parte de los frentes paralizados.
Para Quintela, el golpe no es solo económico sino también político. El mandatario viene sosteniendo un discurso de defensa del federalismo y denuncia pública por la quita de fondos nacionales. Pero el planteo empresario abre otra discusión: qué herramientas propias puso en juego la Provincia para sostener el empleo formal y evitar que la obra pública quede en un punto muerto.
Plan minero a futuro y una construcción en emergencia
En paralelo a esta crisis, el gobierno provincial avanza con la presentación del Plan Quinquenal Minero 2026-2030, que el oficialismo promociona como clave para el desarrollo económico de La Rioja. La superposición de agendas genera un contraste incómodo: mientras se proyectan grandes inversiones a mediano plazo, la construcción –actividad básica y generadora inmediata de empleo– se encuentra frenada, con cientos de puestos ya perdidos.
- Menos de 500 trabajadores registrados en el sector formal de la construcción.
- Reducción drástica de empresas constructoras activas en el mercado local.
- Reclamo de un plan de contingencia para reactivar obras y preservar empleo.
- Tensión política por el rol del gobierno provincial frente al recorte nacional.
“Estamos ante el escenario más crítico para la construcción riojana en las últimas tres décadas”, advirtieron desde la Cámara del sector.
El impacto trasciende a las empresas constructoras. Comercios de materiales, transportistas, profesionales, oficios y familias que dependen de jornales y contratos sienten el freno de la obra pública. La negociación entre la Cámara y el Ejecutivo provincial será clave para definir si la provincia consigue un alivio en el corto plazo o si el sector profundiza un derrumbe que ya se percibe como histórico.

