Histórica misa del papa León XIV convoca 1,2 millón en Madrid

Más de un millón de fieles acompañaron al Papa en Madrid

Buenos Aires, 7 de junio (NA).– La visita del papa León XIV a España tuvo este domingo su momento más multitudinario en la Plaza de Cibeles, en el corazón de Madrid. Según los organizadores, alrededor de un millón doscientas mil personas se congregaron para participar de la misa y de la tradicional procesión del Corpus Christi, en una de las manifestaciones públicas de fe más grandes que haya vivido la capital española en los últimos años.

El pontífice llegó a Cibeles poco antes de las 10.00, hora local, tras recorrer en papamóvil varias calles céntricas de la ciudad. En el trayecto, fue saludado por una multitud que lo aclamó con banderas, cantos y oraciones. Ya en la plaza, presidió la celebración eucarística y luego la procesión solemne por la festividad del Corpus Christi, una tradición profundamente arraigada en la vida religiosa española.

Entre las autoridades presentes se encontraban los reyes de España, acompañados por la princesa Leonor y la infanta Sofía, además de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Antes de iniciar la misa, el Papa recibió de manos del alcalde madrileño, José Luis Martínez-Almeida, la Llave de Oro de la ciudad, un reconocimiento simbólico reservado a visitas de máximo nivel institucional.

Corpus Christi: fe, tradición y compromiso social

En su homilía, León XIV subrayó que la celebración del Corpus Christi en España “no es una fiesta más del calendario litúrgico, sino un volver a las raíces de la fe para renovar el amor y la fidelidad a Dios”. Recordó que, a lo largo de los siglos, las procesiones de este día han marcado la piedad popular y dejado huella en el arte, la música, la arquitectura y la vida cotidiana del pueblo español.

El Papa advirtió, sin embargo, que no se trata de una mera expresión folclórica ni de un adorno estético, sino de la manifestación concreta de la fe en “la presencia del Señor Resucitado, que está vivo y sigue pasando en medio de nosotros”. En esa línea, explicó que en la misa Cristo se ofrece como alimento espiritual, mientras que en la procesión “sale a nuestro encuentro, camina por las calles, atraviesa las plazas, visita nuestros barrios y habita los lugares de nuestra vida cotidiana”.

León XIV vinculó directamente la devoción eucarística con el compromiso social. Señaló que el Cristo que recorre las calles en la custodia es el mismo que se identifica con los pobres, los que sufren, los que están solos y desamparados. Por eso, destacó, no es casual que en España la solemnidad del Corpus Christi se celebre desde hace años junto con el Día de la Caridad, dedicado a la ayuda concreta a los más vulnerables.

Llamado a la conversión y a construir un “mundo nuevo”

Frente a la multitud reunida en Madrid, el pontífice invitó a los fieles a “cambiar la mirada” y dejarse transformar por la presencia de Cristo. Planteó que la religiosidad española, rica en tradiciones y manifestaciones públicas, no debe convertirse en “un museo del pasado que visitar”, sino en “una escuela de fe de la que beber también hoy”.

  • Instó a superar el egoísmo, la indiferencia y una fe meramente privada para asumir una actitud de conversión personal y compromiso con el prójimo.
  • Reclamó que la religiosidad popular enseñe a arrodillarse “ante Dios y ante el hermano”, resaltando que no es posible honrar al Señor y despreciar al vecino.
  • Subrayó la necesidad de una fe que impulse la gratuidad del amor, rompa las cadenas del individualismo y se haga presente en los desafíos de la sociedad.

“La gracia eucarística nos transforma, pero también nos convierte en protagonistas de la transformación de la historia y en signo de esperanza para quienes encontramos”, afirmó León XIV durante su homilía en la Plaza de Cibeles.

El Papa exhortó a los españoles a abrirse al encuentro con Jesús para que “hidrate las sequedades del corazón” y los anime a llevar a las calles “una corriente de agua fresca, de amor, de paz, de justicia y de alegría”. En ese marco, insistió en que la devoción eucarística no debe encerrarse en el ámbito de lo íntimo, sino traducirse en gestos concretos de solidaridad con familias, pobres y personas que han perdido la esperanza.

La intensa jornada del pontífice incluyó, además, un encuentro privado en la Nunciatura Apostólica con miembros de la Orden de San Agustín –a la que pertenece y de la cual fue prior general entre 2001 y 2013– y una reunión en el Movistar Arena de Madrid con personalidades de distintos ámbitos. Ese último acto fue pensado como un espacio de diálogo entre la Iglesia y el mundo contemporáneo, con el objetivo de tender puentes en temas sociales, culturales y espirituales que atraviesan hoy a la sociedad española y europea.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -