Investigan si el cuerpo hallado en Uruguay es de un pescador argentino

NewsITe
La Justicia uruguaya investiga si el cuerpo encontrado en la costa de Atlántida, en el departamento de Canelones, pertenece a uno de los cinco pescadores argentinos que desaparecieron el 14 de junio pasado tras zarpar desde el Camping Hudson, en Berazategui. El hallazgo reavivó la expectativa de las familias, que llevan casi tres semanas aguardando novedades oficiales sobre el paradero de sus seres queridos.
Según informaron fuentes de la Prefectura Nacional Naval de Uruguay, el cuerpo fue divisado en la zona de playa y de inmediato se dio intervención a la Fiscalía Letrada de Atlántida. Los primeros informes indican que el cadáver no presenta signos de violencia visibles ni lesiones compatibles con la intervención de terceros, por lo que la principal hipótesis apunta a que habría sido arrastrado por las corrientes y los fuertes vientos que azotaron el Río de la Plata en los últimos días.
La identidad de la víctima será determinada a partir de pericias forenses, entre ellas estudios de ADN y análisis odontológicos, cuyo resultado será clave para saber si se trata de uno de los pescadores del grupo que navegaba a bordo de la embarcación “Chamigo-Ho”. Hasta el momento, las autoridades argentinas y uruguayas trabajan de manera coordinada en el intercambio de información y en el seguimiento de los hallazgos ocurridos en ambas orillas del río.
Dos pescadores identificados y una búsqueda que no se detiene
Desde el inicio de la búsqueda ya fueron encontrados e identificados los cuerpos de Sebastián Romegialli, de 50 años, y de Carlos Kovach. El primero fue localizado el 26 de junio por la tripulación de un buque mercante, a unos 60 kilómetros de la costa de Atalaya, en cercanías del límite con Uruguay. Días después, el 28 de junio, un nuevo rastrillaje permitió hallar el cuerpo de Kovach en aguas del Río de la Plata, a la altura de Punta Indio.
Si las pericias confirman que el cuerpo hallado en Atlántida corresponde a otro integrante de la tripulación, serán tres las víctimas fatales identificadas y continuarán desaparecidos dos de los cinco pescadores que partieron aquella mañana de junio para una jornada de pesca de pejerrey. Las familias, acompañadas por organismos de rescate y autoridades locales, siguen de cerca cada novedad en medio de una mezcla de dolor y expectativa.
La travesía, el equipo a bordo y las hipótesis del siniestro
La pequeña embarcación había partido en la franja horaria comprendida entre las 6 y las 8.30 del 14 de junio desde el sector de muelles del Camping Hudson. Llevaba chalecos salvavidas, bengalas, un sistema de GPS y radio VHF. Sin embargo, de acuerdo con lo trascendido, no contaba con radiobaliza ni con un sistema de posicionamiento electrónico que permitiera emitir una señal precisa de emergencia, elementos que podrían haber facilitado su localización.
- Salida desde el Camping Hudson con destino a una zona de pesca de pejerrey.
- Último contacto registrado en la mañana del 14 de junio mediante comunicaciones radiales.
- Amplio operativo de búsqueda desplegado en aguas argentinas y uruguayas.
- Hallazgo de dos cuerpos en distintos puntos del Río de la Plata.
- Investigación abierta sobre el impacto de las condiciones meteorológicas.
Los especialistas que participan de la investigación coinciden en que la combinación de fuertes vientos, marejadas y corrientes cambiantes pudo haber desplazado a la “Chamigo-Ho” hacia una zona distinta de la planeada, lo que habría dificultado su localización en los primeros días del operativo. Las tareas de rastrillaje abarcaron un amplio sector, desde Hudson hasta las costas de Berisso, Ensenada y Magdalena, y se extendieron también sobre aguas jurisdiccionales de Uruguay.
Mientras se aguardan los resultados de las pericias forenses en Uruguay, las fuerzas de seguridad de ambos países mantienen activos los operativos de búsqueda para intentar dar con los dos pescadores que aún permanecen desaparecidos.
En paralelo, la investigación judicial continuará para establecer con precisión qué ocurrió durante la travesía y si existieron fallas humanas, técnicas o de equipamiento. El caso volvió a poner en agenda la necesidad de reforzar las medidas de seguridad para la navegación deportiva y recreativa en el Río de la Plata, una zona donde las condiciones meteorológicas pueden cambiar de manera brusca y sorpresiva.

