El desprendimiento ocurrió durante la madrugada en un vertedero de Conakri después de intensas lluvias. Otras 22 personas resultaron heridas y seis permanecen en estado grave.

Al menos 30 personas murieron y otras 22 resultaron heridas durante la madrugada del domingo tras el derrumbe de un enorme montículo de basura sobre varias viviendas en Conakri, capital de Guinea. El Gobierno atribuyó el desprendimiento a las fuertes lluvias que afectaron durante la noche al vertedero de Dar es Salam, en el municipio de Gbessia.
El colapso se produjo alrededor de las 3.00, hora local, después de que las precipitaciones reblandecieran la masa de residuos. El desprendimiento alcanzó y sepultó varias viviendas construidas junto al basural, uno de los más grandes del país.
El balance oficial permanece abierto mientras avanzan las tareas de búsqueda. Agencias internacionales presentes en el lugar, entre ellas Agence France-Presse (AFP), difundieron cifras parciales más bajas durante el recuento de los cuerpos, por lo que la cantidad definitiva de víctimas podría modificarse.
Entre las 22 personas heridas, seis permanecen en estado grave y otras 16 presentan lesiones leves, según informó el Gobierno. Las autoridades tampoco descartan encontrar más víctimas durante la remoción de los residuos ante la posibilidad de que todavía haya personas atrapadas.
Continúan las tareas de búsqueda en Conakri
El Gobierno anunció la movilización de “importantes recursos materiales y humanos” para buscar a posibles personas sepultadas, asistir a los heridos y recuperar los cuerpos.
Excavadoras comenzaron a trabajar durante la mañana del domingo en el vertedero, mientras decenas de vecinos permanecían en las inmediaciones de la zona afectada.
El primer ministro de Guinea, Amadou Oury Bah, se trasladó hasta el basural para supervisar el operativo de búsqueda y asistencia.
Las autoridades ya habían advertido durante los días anteriores sobre el peligro que representaba el vertedero de Dar es Salam. Según el comunicado oficial, durante la última semana habían comenzado operaciones de desalojo y adoptado medidas de seguridad en los terrenos cercanos debido al riesgo de derrumbes.
Un antecedente ocurrido en 2017
Guinea registró otro derrumbe de estas características en 2017. En aquella oportunidad, el colapso se produjo en el vertedero de Hamdallaye, en el distrito de Ratoma, después de varios días de intensas lluvias y provocó al menos ocho muertes.
Conakri tiene más de tres millones de habitantes y la temporada de lluvias se extiende habitualmente entre mayo y octubre.
El derrumbe en el vertedero de Dar es Salam ocurrió en un contexto de transición política reciente en Guinea. Mamady Doumbouya fue reelegido presidente en diciembre pasado después de permanecer durante años al frente de una junta militar.

