Grossi endurece su mensaje sobre la seguridad nuclear mundial

NewsITe
El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, advirtió que cualquier ataque contra centrales nucleares es “absolutamente inaceptable”, al referirse a la tensión generada en torno a la planta atómica de Bushehr, en Irán, tras un reciente incidente con un misil en sus alrededores.
El funcionario argentino, que conduce el organismo con sede en Viena, habló luego de mantener una conversación con Alexei Likhachev, director general de la corporación estatal rusa de energía atómica Rosatom, durante una visita a la región rusa de Kaliningrado. Según precisó, hasta el momento el OIEA no ha observado ni confirmado daños directos sobre la central iraní, aunque mantiene un monitoreo constante.
Bushehr es la primera central nuclear civil de Irán y se encuentra bajo estrecha vigilancia internacional. Tanto el OIEA como Rosatom siguen minuto a minuto la evolución de la situación en la instalación, ante el riesgo que implicaría cualquier impacto sobre su infraestructura. El resguardo de la llamada “integridad física” de este tipo de plantas es una de las líneas rojas fijadas por el organismo de control.
Monitoreo constante y llamado a la moderación
Grossi remarcó que la integridad física de toda instalación nuclear es una prioridad absoluta en materia de seguridad y protección, y reiteró que cualquier acción que la comprometa constituye una violación inaceptable de los estándares internacionales. Esa posición, recordó, viene siendo expuesta en forma sistemática tanto ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas como en la Junta de Gobernadores del propio OIEA.
Las declaraciones se conocen después de que Ehsan Jahanian, vicegobernador de la provincia iraní de Bushehr, informara a medios estatales que un misil estadounidense habría impactado el jueves en el perímetro de la planta. Esa denuncia elevó la preocupación global por la posibilidad de que la escalada militar en Medio Oriente alcance instalaciones nucleares sensibles.
Riesgos regionales y antecedentes recientes
- Bushehr es una pieza clave del programa nuclear iraní y opera bajo salvaguardias del OIEA.
- Cualquier daño significativo podría generar liberación de material radiactivo y afectar a países vecinos.
- El OIEA ya viene alertando por la vulnerabilidad de centrales en zonas de conflicto, como la planta ucraniana de Zaporiyia.
En este marco, Grossi volvió a instar a todas las partes involucradas a ejercer la máxima moderación y a abstenerse de acciones militares en las cercanías de instalaciones nucleares. El organismo se ofrece, además, a proporcionar asistencia técnica y verificación para garantizar que se mantengan los más altos estándares de seguridad.
“La integridad física de cualquier instalación nuclear es una prioridad absoluta… Cualquier acción que la afecte es absolutamente inaceptable”, reiteró Grossi.
Mientras la situación se desarrolla, la comunidad internacional observa con atención los pasos que den tanto Washington como Teherán y Moscú. La tarea del OIEA, con un argentino al frente, vuelve a quedar en el centro de la escena ante la necesidad de evitar que la crisis en Medio Oriente derive en un incidente nuclear de consecuencias imprevisibles.

