Grinman defendió el rumbo económico y habló de los costos de la libertad

NewsITe
El presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), Natalio Mario Grinman, volvió a respaldar el rumbo económico del Gobierno nacional y llamó a “consolidar este modelo”, aun cuando reconoció que el proceso de cambio implica costos significativos para empresas y ciudadanos.
Desde Buenos Aires, el dirigente empresario planteó que la “libertad” económica tiene consecuencias en el corto plazo, pero consideró que el sector privado debe asumir un rol protagónico en la etapa de transformaciones que atraviesa la Argentina.
“Durante años, los argentinos estuvimos acostumbrados a un Estado omnipresente, sobredimensionado, que muchas veces impedía que las empresas pudieran crecer”, señaló Grinman, al marcar distancia del esquema de fuerte intervención estatal que predominó en las últimas décadas.
En ese sentido, enfatizó que el rediseño del vínculo entre lo público y lo privado obliga a muchas compañías a “salir de la zona de confort y navegar aguas abiertas”, en un contexto de mayor competencia, menos subsidios y nuevas reglas de juego. Para el titular de la CAC, esa transición es parte de un cambio estructural que se está dando en la economía argentina.
El rol del sector privado y los desafíos actuales
Grinman aseguró que representa a “uno de los sectores más dinámicos de la economía”, en referencia al comercio y los servicios, motores tradicionales de la actividad y el empleo urbano. Sin embargo, admitió que no todas las firmas atraviesan el proceso de igual manera y que “hay empresas que la están pasando mal” por la caída del consumo y la recomposición de precios relativos.
El empresario puso el foco en los nuevos sectores que están ganando protagonismo, impulsados por la desregulación y la apertura de mercados. Según su mirada, la reconfiguración del entramado productivo puede dar lugar a una economía más competitiva y orientada a la inversión privada, siempre que se mantenga la estabilidad de las reglas.
- Mayor responsabilidad del sector privado en la generación de empleo y crecimiento.
- Transición desde un Estado de fuerte presencia hacia un esquema más acotado.
- Reacomodamiento de empresas ante menores niveles de protección y asistencia.
“Si ese es el precio que tenemos que pagar para transformar nuestro país, creo que vale la pena. Si consolidamos este modelo vamos a tener un país espectacular”, sostuvo Grinman.
Al cerrar su mensaje, el titular de la CAC insistió en que la clave será sostener el rumbo y ofrecer previsibilidad a quienes invierten y producen. Aun consciente del costo social y empresario del ajuste, planteó que la apuesta del sector comercial es que la consolidación del modelo derive, en el mediano plazo, en una economía más sólida y con mejores perspectivas de desarrollo para la Argentina.

