Orden macroeconómico y señales al mercado en el Council de las Américas

En la apertura del Council de las Américas 2026, realizado en la ciudad de Buenos Aires, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, reafirmó que el rumbo económico del Gobierno está marcado por la búsqueda del equilibrio de las cuentas públicas. “El equilibrio fiscal no se negocia”, subrayó ante un auditorio compuesto por empresarios, diplomáticos y referentes del ámbito político.
El funcionario aseguró que, a diferencia de etapas anteriores, hoy el país cuenta con “orden y reglas claras hacia donde tenemos que ir” y remarcó que el Gobierno trabaja sobre “pilares concretos” para sentar las bases de un crecimiento sostenido. En ese marco, defendió la prioridad de ordenar la macroeconomía como condición indispensable para cualquier transformación de fondo.
“Ningún país puede gastar permanentemente más de lo que ingresa”, insistió Santilli, al justificar el rumbo de ajuste fiscal y de disciplina en el manejo del gasto público. Según el jefe de Gabinete, el objetivo oficial es dejar atrás un ciclo de déficit y alta inflación que, a su entender, erosionó la capacidad de crecimiento y la competitividad de la Argentina en las últimas décadas.
Diferencias con el kirchnerismo y giro en la política exterior
En su exposición, Santilli trazó un fuerte contraste con las políticas aplicadas por los gobiernos kirchneristas, a los que responsabilizó por distorsiones en “la totalidad de los sectores de la vida política, social y económica del país”. Señaló que la actual administración busca dar previsibilidad a las reglas de juego, tanto para el sector privado local como para los inversores internacionales.
El jefe de Gabinete también hizo foco en el plano internacional, donde reivindicó el rumbo que, según sostuvo, imprimió el presidente Javier Milei. “Milei tomó una decisión política clara y contundente: devolvió a Argentina a las democracias occidentales”, afirmó, al aludir al alineamiento del país con Estados Unidos, Europa y otros socios considerados estratégicos por la actual gestión.
Para ilustrar ese giro, Santilli enumeró una serie de cambios de orientación: mencionó el paso de comprar combustibles a Venezuela a alcanzar récords de exportaciones energéticas; la transición de viajes con fines meramente protocolares a la firma de acuerdos de inversión; y de restricciones a las exportaciones de carne a la obtención de un cupo de 100.000 toneladas en el mercado de Estados Unidos.
“Sin orden macro no hay crecimiento posible”, enfatizó Santilli, al sostener que el sendero de equilibrio fiscal y apertura al mundo es la condición para una etapa de desarrollo sostenible.
En el mismo sentido, el funcionario destacó el avance de entendimientos comerciales como el acuerdo Mercosur–Unión Europea, al que presentó como símbolo de una Argentina que busca integrarse de manera más plena a los mercados globales. Según su visión, la combinación de disciplina fiscal, estabilidad macroeconómica y mayor inserción internacional es la hoja de ruta que el Gobierno pretende consolidar en los próximos años.

