Gonzalo Bergara, una noche de blues intenso en Buenos Aires

Blues, swing y rock en una velada consagratoria

Gonzalo Bergara en vivo junto a su trío en Buenos Aires

NewsITe

En el íntimo escenario de Antiguas Lunas, Gonzalo Bergara volvió a ratificar por qué es considerado uno de los guitarristas de blues más sofisticados de la escena. A una década de la edición de Zalo’s Blues, el músico regresó con el formato de trío que completa su hermano Maxi Bergara en batería y Mariano D’Andrea en bajo, para ofrecer un show compacto, poderoso y sin concesiones, donde el blues, el swing y el rock fueron el eje del repertorio.

Con su clásica Stratocaster y una pedalera que tuvo un rol determinante en la paleta sonora, Bergara construyó solos que evitaron el lucimiento vacío. Cada intervención funcionó como un relato en miniatura: frases hilvanadas con corcheas y negras, silencios calculados, desplazamientos rítmicos y cambios de intensidad que mantuvieron la atención del público. El tono, marca registrada de su estilo, volvió a ocupar un lugar central y recordó por qué su trabajo es valorado por figuras como Charlie Baty, Junior Watson y J.P. Soars.

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Su formación noventosa quedó en evidencia en temas como No More, un shuffle que remite de lleno al lenguaje de los Fabulous Thunderbirds, y en Drinking, un rock & roll crudo donde su voz acompañó con la aspereza justa. En Singing My Song, en tanto, se filtró una clara impronta hendrixiana, con una interpretación vocal intensa y matices que remitieron a artistas de la escena soul-blues contemporánea como JJ Grey.

Uno de los momentos de mayor precisión llegó con el swing instrumental de Drawback, que puso en primer plano la solidez del trío. Allí se percibió el fino trabajo de interacción entre guitarra, bajo y batería, sin protagonismos exagerados. También destacó su original versión de Mary Had a Little Lamb, rebautizada con humor como Mary Had a Schizophrenic Lamb, donde Bergara jugó con frases invertidas y recursos técnicos complejos sin perder de vista la estructura del tema ni el pulso general del concierto.

Un imprevisto, complicidad con el público y miradas de colegas

La noche dejó espacio para lo inesperado. En medio de un blues lento y cargado de tensión, el guitarrista rompió una cuerda justo cuando el clima alcanzaba su punto máximo. Lejos de interrumpir la magia, el trío mantuvo el pulso mientras Bergara cambiaba la cuerda en escena. En ese instante, su esposa y su pequeño hijo se acercaron al escenario para despedirse, lo que derivó en chistes del músico y en un momento de cercanía con el público, que respondió con risas y aplausos.

El cierre llegó con una versión aún en proceso de Tired, canción que formará parte de su próximo disco. La interpretación, presentada por el propio Bergara como “sietemesina”, permitió asomarse al material nuevo y dejó la sensación de que el guitarrista atraviesa un período particularmente fértil en lo creativo. Más que un simple repaso de repertorio, el show funcionó como una actualización de su identidad artística.

  • Reencuentro con el trío original de Zalo’s Blues tras diez años.
  • Repertorio que cruzó blues tradicional, swing y rock & roll.
  • Momentos de improvisación milimetrada y fuerte conexión con el público.
  • Anticipo de su próximo disco con la presentación de Tired.

La presencia de músicos como Daniel Demaría, Pato Raffo, César Valdomir y Juancho Hernández en la platea fue también una señal del respeto que genera Bergara entre sus pares, que valoran no sólo lo que toca sino la manera en que convierte cada frase en parte de un discurso propio.

Con esta presentación, Gonzalo Bergara reafirmó su lugar dentro del circuito local como un guitarrista capaz de combinar virtuosismo, sensibilidad y oficio escénico. Entre el pulso firme del trío, la honestidad de sus canciones y el cuidado por cada matiz sonoro, la noche en Antiguas Lunas dejó una certeza: su guitarra sigue construyendo, nota por nota, un relato personal dentro del blues contemporáneo.

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