El avance oficial sobre las PASO choca con el poder territorial

NewsITe
El debate por la reforma electoral impulsada por el Gobierno nacional entró en una zona de máxima tensión. A pocos meses del inicio del calendario electoral y bajo la mirada atenta de la Cámara Nacional Electoral (CNE), el oficialismo no logra reunir los votos necesarios para avanzar con la eliminación o suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), una herramienta que muchos gobernadores consideran clave para ordenar la competencia interna.
Según reconstruyó la Agencia Noticias Argentinas, la mayoría de los mandatarios provinciales mantiene una postura firme en defensa de las primarias. El principal argumento es que las PASO permiten contener disputas internas, desalentar candidaturas que dividan el voto y llegar a la elección general con frentes políticos más cohesionados. En varias provincias comenzaron a surgir nuevos cuadros políticos dispuestos a disputar espacios de poder, lo que refuerza el interés de los gobernadores en conservar este mecanismo de selección.
Uno de los casos más visibles es el de Tucumán. El gobernador Osvaldo Jaldo confirmó su intención de buscar la reelección en los comicios previstos para el 9 de mayo de 2027 y marcó distancia de su antecesor, el actual senador peronista Juan Manzur. Jaldo ya dejó en claro que no está dispuesto a sellar acuerdos con el ex mandatario, por lo que el conflicto interno podría dirimirse en una primaria previa, para luego alinear a todo el peronismo tucumano detrás de una única candidatura.
En paralelo, varios gobernadores que administran grandes centros urbanos analizan un cronograma que incluya PASO provinciales entre marzo y mayo, para luego celebrar las elecciones generales locales a partir de la segunda quincena de mayo. Este esquema reafirma una tendencia que se viene consolidando en los últimos años: el desdoblamiento de los comicios provinciales respecto de las elecciones nacionales, con el objetivo de provincializar las campañas y despegarse de la coyuntura de la Casa Rosada.
Diferencias de estrategia y falta de votos en el Congreso
La única excepción confirmada hasta ahora es Catamarca. Su gobernador, Raúl Jalil, ya adelantó que tiene previsto unificar la elección provincial con la nacional, en sintonía con el calendario que defina el gobierno de Javier Milei. El argumento central es económico: evitar el gasto de dos jornadas electorales separadas y no exigirle a la ciudadanía concurrir dos veces a las urnas en un mismo año.
Mientras tanto, en el Congreso, el oficialismo reconoce que no tiene los números para aprobar la reforma tal como fue diseñada originalmente. La jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, admitió que las negociaciones se encuentran empantanadas. “Todavía no está el número. En principio hay algunos temas en los que algunos están de acuerdo y otros no. En PASO todavía no tenemos la cantidad de votos para eliminarlas o suspenderlas”, señaló, al describir la dificultad para construir una mayoría sólida.
- Gobernadores del oficialismo y la oposición coinciden en mantener las PASO para ordenar la oferta electoral.
- El Gobierno busca reducir instancias electorales y avanzar con su reforma, pero enfrenta resistencia en el Senado y en las provincias.
- Catamarca, a diferencia de la mayoría, se inclina por unificar comicios provinciales y nacionales por motivos de costos y logística.
La pulseada entre la Casa Rosada y los gobernadores por el futuro de las PASO vuelve a mostrar el peso del poder territorial en la definición de las reglas de juego electoral.
El desenlace de esta discusión será clave para el armado político del año próximo. Si las PASO se mantienen, los gobernadores conservarán una herramienta para encauzar sus internas y fortalecer su liderazgo provincial. Si el oficialismo logra imponer su reforma, el mapa electoral podría reconfigurarse, con nuevas formas de selección de candidatos y alianzas que aún están en etapa de negociación.

