Los Spurs dejaron escapar 29 puntos y quedaron al borde del KO

NewsITe
Emanuel Ginóbili, emblema de San Antonio Spurs y uno de los máximos ídolos del básquet argentino, no ocultó su bronca tras la insólita derrota de la franquicia texana frente a New York Knicks por 107-106, en un Madison Square Garden que fue una caldera. El conjunto dirigido por Gregg Popovich llegó a dominar el partido por 29 puntos, pero terminó perdiendo sobre el final y quedó 3-1 abajo en las Finales de la NBA.
El bahiense siguió el encuentro a la distancia y, apenas consumada la caída, utilizó sus redes sociales para resumir el golpe anímico que significó el resultado. “No puedo creer el partido que perdimos”, escribió Manu, sintetizando el sentimiento de frustración que atravesó tanto a los jugadores como a la hinchada de los Spurs.
Durante gran parte del juego, la noche parecía perfecta para San Antonio. Victor Wembanyama fue la gran figura, marcando el rumbo con puntos, rebotes y tapas que parecían encaminar a los texanos a igualar la serie. La ventaja amplísima que construyeron a lo largo de los tres primeros cuartos hacía pensar en un cierre tranquilo.
Sin embargo, en el último período todo cambió. Impulsados por el empuje de su público, los Knicks reaccionaron con una remontada furiosa, ajustaron la defensa y recortaron la diferencia punto a punto. El final fue dramático: los Spurs ganaban por dos en los segundos decisivos, Jalen Brunson lanzó un triple que no entró, pero OG Anunoby capturó el rebote ofensivo y convirtió el doble que desató la locura en el Garden.
Ginóbili, que construyó una carrera legendaria en la misma franquicia —con cuatro anillos de campeón de la NBA y un lugar asegurado en el Salón de la Fama—, describió la derrota como “extremadamente dolorosa” y llamó a no quedarse en la caída. Su mensaje fue también un gesto de respaldo a un plantel joven que intenta devolver a San Antonio a los primeros planos de la liga.
La serie, condicionada y con los Knicks a un paso del título
La derrota golpeó fuerte a los Spurs, que venían de ganar el tercer juego, también en Nueva York, y tenían la oportunidad de empatar la serie 2-2. En cambio, el revés dejó a la franquicia de Texas contra las cuerdas, obligada a ganar todo lo que queda si quiere seguir soñando con el campeonato.
- New York Knicks lidera la serie 3-1 y puede consagrarse en el próximo partido.
- San Antonio deberá apoyarse en Wembanyama y en la experiencia del cuerpo técnico para reaccionar.
- La remontada histórica de los Knicks reavivó el clima de fiesta en el Madison Square Garden.
El Juego 5 se disputará el sábado 13 de junio en San Antonio, donde los Spurs estarán obligados a hacerse fuertes de local para forzar un sexto encuentro. Del otro lado, los Knicks buscarán liquidar la historia como visitantes y coronar una campaña que ilusiona a una de las aficiones más apasionadas de la NBA.
“Hay que levantar la cabeza rápido y seguir compitiendo”, fue el mensaje que dejó Ginóbili, con la autoridad de quien conoce como pocos lo que significa ganar y perder en instancias decisivas.
Con la serie al límite, el desenlace promete emociones fuertes: San Antonio deberá mostrar carácter para evitar la eliminación, mientras que New York intentará aprovechar el envión anímico de una victoria que ya quedó grabada como una de las más increíbles de estas Finales.

