Galicia y Naranja X, bajo presión por pérdidas y morosidad

Fuerte deterioro en los números del mayor grupo financiero privado

Fachada de Banco Galicia en contexto de caída de resultados

NewsITe

Golpeado por la recesión, la suba de tasas reales y el aumento de la morosidad, Grupo Financiero Galicia cerró 2025 con un patrimonio neto todavía positivo, pero claramente erosionado en términos reales. El desempeño reciente encendió luces de alerta entre analistas e inversores, que miran con creciente cautela la capacidad del mayor holding financiero privado del país para recomponer su rentabilidad sin un ajuste más profundo de su estructura.

Según los estados contables del cuarto trimestre, Galicia informó una pérdida neta atribuible de $83.544 millones, muy por encima de los $23.053 millones de rojo estimados por el mercado. Un año antes, en el mismo período, la compañía había reportado una ganancia de $731.065 millones. El giro en tan solo doce meses marca el impacto pleno de la recesión y del deterioro de la cartera crediticia sobre los balances del sistema financiero.

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En el acumulado de 2025, el grupo apenas logró mostrar una ganancia de $196.046 millones, casi un 91% menos que los $2,1 billones de 2024. El retorno sobre el patrimonio (ROE) se ubicó en torno del 2,5% anual, con un último trimestre directamente en terreno negativo. Para especialistas consultados, en lugar de amortiguar el shock macroeconómico, la entidad terminó amplificando el deterioro de la calidad de sus préstamos, sobre todo en segmentos más sensibles al ciclo del consumo.

Naranja X se consolida como el eslabón más débil del grupo

Dentro del conglomerado, la señal más preocupante proviene de Naranja X, la unidad no bancaria orientada al crédito al consumo. En el cuarto trimestre de 2025 registró una pérdida de $48.836 millones, muy por encima del rojo de $6.815 millones del trimestre previo. La morosidad de su cartera escaló del 11,7% al 13,2%, aun con una cobertura de previsiones del 106%, mientras el stock de préstamos se redujo 1% en el período.

Esta combinación de menos volumen y peor calidad crediticia disparó el costo de riesgo y redujo el margen para compensar la caída del poder adquisitivo de los hogares, uno de los factores que explica el freno del crédito al consumo. En un contexto de inflación persistente y tasas reales positivas, las familias priorizan el pago de gastos básicos y se retraen de financiar bienes durables, lo que presiona de lleno a los emisores de tarjetas y proveedores de préstamos personales.

Banco Galicia: más incobrables y presión sobre la acción

El banco principal del grupo tampoco logró escapar a esta dinámica. Banco Galicia cerró el cuarto trimestre de 2025 con una pérdida de $105.053 millones, luego de un rojo de $112.055 millones en el trimestre anterior, y un ROE negativo de 6,9%, peor que las proyecciones de analistas, que esperaban una pérdida de alrededor de $72.479 millones. Distintos informes estiman que la entidad acumula unos $776.187 millones en créditos considerados incobrables, cifra que erosiona el resultado financiero y obliga a mayores niveles de provisiones.

En el mismo lapso, el resultado por intereses rondó los $1,56 billones, pero más del 65% de esa línea se consumió en cargos por incobrabilidad. De este modo, el corazón tradicional del negocio bancario se convirtió en fuente de pérdidas. A nivel sistema, la morosidad en tarjetas de crédito se ubica cerca del 9,3%, los préstamos personales en torno del 12% y los prendarios alrededor del 5,8%; sin embargo, los ratios de Galicia se encuentran por encima de esos promedios, perfilando a la entidad como una de las más expuestas a la fragilidad del consumo.

De acuerdo con datos de mercado, la cartera irregular del grupo –que integra Banco Galicia y Naranja X– pasó del 6,8% al 8,2% del total de préstamos entre el tercer y el cuarto trimestre, con un salto interanual de 580 puntos básicos. Analistas remarcan que el nivel de mora de Galicia figura entre los más elevados de los bancos argentinos que cotizan en bolsa, un indicador que el mercado monitorea de cerca en un contexto de volatilidad financiera.

Desafíos para 2026 y dudas sobre el perfil de riesgo

El resultado de 2025 también reavivó el debate sobre el impacto de la compra de HSBC Argentina, operación que en 2024 había aportado una ganancia extraordinaria. Hoy, sin embargo, el grupo convive con una estructura que, según expertos, aún tiene un recorrido importante de eficientización por delante. La falta de un ajuste de gastos en línea con el nuevo escenario macro agrega presión sobre los próximos balances.

  • Ganancia anual 2025: $196.046 millones (caída de ~91% interanual).
  • Pérdida Grupo Galicia 4T 2025: $83.544 millones.
  • Pérdida Banco Galicia 4T 2025: $105.053 millones.
  • Pérdida Naranja X 4T 2025: $48.836 millones.
  • Cartera irregular del grupo: del 6,8% al 8,2% de los préstamos.

Para el mercado, el comportamiento de la morosidad en los próximos meses y las señales que el grupo brinde respecto de 2026 serán claves para determinar si el bache responde a un shock coyuntural o a un cambio estructural en su perfil de riesgo.

En lo que va del año, la acción de Banco Galicia llegó a acumular caídas cercanas al 14% y se negocia en torno de los US$ 41,5 en Wall Street, después de haber sido uno de los papeles más sólidos del mercado local. Si bien algunos fondos todavía ven potencial de recuperación ligado al flujo futuro, la foto actual es la de un banco que enfrenta pérdidas recurrentes, un volumen creciente de incobrables y la necesidad de ajustar su estructura para recomponer la confianza de los inversores.

La evolución de la economía real, el desempeño del crédito al consumo y la estrategia del grupo para gestionar su cartera morosa marcarán la agenda de Galicia en 2026. De su capacidad para dar señales claras y consistentes dependerá en buena medida que el mercado vuelva a premiar al principal holding financiero privado del país.

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