El Gobierno busca canalizar dólares al crédito productivo

NewsITe
El secretario de Finanzas, Federico Furiase, explicó que la flexibilización de los créditos en dólares para empresas tiene como objetivo central impulsar la inversión y dinamizar la economía real, en un contexto en el que la cantidad de pesos en circulación se mantiene acotada para sostener la desaceleración de la inflación.
En declaraciones radiales, el funcionario vinculó esta estrategia con la idea de “competencia de monedas” y de una “dolarización endógena” de la economía: que los dólares que ya están dentro del sistema financiero se utilicen para financiar proyectos productivos de mediano y largo plazo, en lugar de quedar inmovilizados.
Actualmente, los depósitos en dólares en los bancos treparon desde niveles cercanos a los US$ 23.000 millones hasta la zona de US$ 40.000 millones. Sin embargo, las entidades solo prestan alrededor del 60% de esos fondos. La nueva normativa apunta a elevar ese porcentaje al 75%, lo que implicaría una inyección potencial de unos US$ 6.000 millones en préstamos destinados exclusivamente a personas jurídicas.
Canalizar ahorro hacia inversión y economía real
Furiase subrayó que el desafío de fondo es transformar el ahorro en inversión productiva. “Se trata de canalizar parte de ese incremento del ahorro hacia la inversión en la economía real a través de préstamos en dólares a empresas”, sostuvo, al remarcar que solo con más inversión será posible aumentar la productividad y, en consecuencia, mejorar los salarios reales.
El Gobierno busca además aprovechar el impacto de la llamada ley de “inocencia fiscal”, que apunta a reinsertar en el sistema financiero formal una porción de los dólares que los argentinos mantienen fuera de los bancos. Distintas estimaciones oficiales ubican esos fondos en torno de los US$ 170.000 millones, producto de décadas de inestabilidad macroeconómica y desconfianza en la moneda local.
La intención oficial es que la flexibilización normativa y este marco legal contribuyan a generar un círculo virtuoso: más dólares dentro del sistema, mayor capacidad de crédito, aumento de la inversión y, finalmente, más crecimiento económico y mejor remuneración para los ahorristas que decidan canalizar sus recursos a través de los bancos.
Construcción y crédito hipotecario, entre los sectores clave
Entre los sectores que podrían verse más beneficiados por la medida, Furiase destacó a la construcción, tradicional motor de la actividad y el empleo. Con un mayor acceso al financiamiento en dólares, los desarrolladores inmobiliarios estarían en mejores condiciones de encarar proyectos de gran escala, tanto residenciales como comerciales.
En paralelo, el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES prevé licitar plazos fijos en dólares de uno, dos o tres años a los bancos, con el objetivo de fortalecer la oferta de financiamiento de largo plazo. Ese respaldo permitiría, según el planteo oficial, reactivar la demanda de crédito hipotecario en condiciones más razonables para las familias.
- Depósitos en dólares crecieron hasta aproximadamente US$ 40.000 millones.
- Se busca elevar del 60% al 75% la porción de esos fondos destinada a préstamos.
- El nuevo crédito en dólares estará orientado a empresas y proyectos productivos.
- La construcción y el desarrollo inmobiliario figuran entre los principales beneficiados.
“El ahorro es el motor que financia la inversión, y es la inversión la que permite mejorar la productividad y los salarios reales”, enfatizó Federico Furiase.
Con este paquete de medidas, el Gobierno procura aliviar la restricción de crédito en la economía argentina sin relajar la disciplina monetaria, utilizando como palanca los dólares ya existentes en el sistema y los que podrían regresar desde fuera del circuito formal, en un intento por reactivar la inversión sin perder de vista la estabilidad macroeconómica.

