Fuerte caída metalúrgica: la actividad bajó 4,4% en julio

La industria metalúrgica toca un piso histórico y crece la preocupación

Actividad metalúrgica en Argentina

NewsITe

La actividad metalúrgica argentina profundizó en julio un escenario recesivo que el sector ya califica como de “piso históricamente bajo”. De acuerdo con el último informe del Departamento de Estudios Económicos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), la producción registró una caída interanual del 4,4% y acumuló, en los primeros siete meses del año, una contracción del 5,5%.

Si bien en la comparación con junio se observó una leve mejora de 0,1%, el dato no alcanza para revertir la tendencia negativa. El uso de la capacidad instalada se ubicó en apenas 39,2%, seis puntos porcentuales por debajo del mismo mes del año anterior, lo que refleja un fuerte subaprovechamiento de las plantas productivas y una importante ociosidad en el sector.

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El relevamiento de ADIMRA, procesado por la Agencia Noticias Argentinas, advierte que el escenario actual guarda similitudes con los momentos más delicados de la salida de la pandemia de 2020. La demanda interna deprimida, las dificultades para financiar inversiones y la incertidumbre macroeconómica se combinan para frenar cualquier intento de recuperación sostenida.

Los rubros más afectados dentro del complejo metalúrgico

La retracción no fue homogénea. Dentro del mapa metalúrgico, los sectores de Bienes de Capital y Maquinaria Agrícola encabezaron las bajas. La producción de Bienes de Capital retrocedió 9,5% interanual, mientras que la de Maquinaria Agrícola cayó 7,7%, golpeada por la debilidad de la inversión productiva y de la actividad agropecuaria.

  • Bienes de Capital: -9,5% interanual.
  • Maquinaria Agrícola: -7,7% interanual.
  • Equipos y Aparatos Eléctricos: -4,3% interanual.
  • Equipamiento Médico: -3,9% interanual.
  • Autopartes: +1,9% mensual, pero con baja acumulada del 3,1% en el último semestre.

El único segmento que mostró una variación positiva en la medición mensual fue Autopartes, con un incremento de 1,9%. Sin embargo, esa mejora puntual no impide que el rubro acumule una contracción de 3,1% en el último semestre, lo que confirma la fragilidad de la actividad vinculada a la industria automotriz.

Impacto federal: todas las provincias en baja

El deterioro de la actividad se sintió en todo el país. Córdoba fue la provincia más golpeada, con una baja interanual de 7,9% en la producción metalúrgica, seguida por Buenos Aires, que registró una caída del 5,8%. Mendoza y Entre Ríos también mostraron descensos significativos, del 4,6% y 4,2% respectivamente.

Santa Fe, uno de los polos metalmecánicos más importantes del país, exhibió la caída más acotada del conjunto, con un retroceso del 3,8%. Aun así, el informe destaca que ninguna de las jurisdicciones relevadas logró escapar a la contracción generalizada, lo que evidencia el carácter federal de la crisis sectorial.

“La producción metalúrgica continúa estancada, con índices de productividad históricamente bajos, que configura un escenario de mucha incertidumbre que nos permita avizorar un sendero de recuperación”, advirtió el presidente de ADIMRA, Elio Del Re.

Empleo, inversión y perspectivas: un panorama de cautela

El retroceso de la actividad ya se refleja en el mercado laboral. Según el informe, el nivel de empleo del sector metalúrgico mostró en julio una baja interanual del 2,2%. Las empresas señalan que hacen esfuerzos por sostener los puestos de trabajo, pero advierten que sin señales claras de recuperación la tarea se vuelve cada vez más compleja.

En este contexto, Del Re subrayó la necesidad de apuntalar la inversión productiva: remarcó que la baja demanda afecta la operatividad diaria de las plantas y que “se torna vital el desarrollo de herramientas tendientes a promover la inversión para de este modo poder sostener el empleo en todo el entramado industrial”.

Las expectativas de corto plazo son prudentes. Siete de cada diez compañías del sector no anticipan cambios significativos en sus niveles de producción para el próximo trimestre, lo que sugiere que el rebote mensual de julio podría ser apenas un alivio transitorio dentro de un ciclo recesivo más prolongado.

Con la industria metalúrgica operando muy por debajo de su capacidad y con indicadores de empleo en retroceso, el desafío para los próximos meses será evitar un deterioro más profundo del entramado productivo, en un sector clave por su aporte de valor agregado, tecnología y generación de empleo calificado.

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