Unidad Penal 31: polémica por el retiro de elementos del gimnasio

NewsITe
El Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) salió a aclarar la situación en la Unidad Penal 31 de Florencio Varela luego de que un grupo de internos denunciara el supuesto “vaciamiento” del gimnasio del pabellón 1. Según el organismo, los elementos fueron retirados tras una violenta pelea entre presos, en la que utilizaron esas herramientas como armas.
Desde el SPB explicaron que el gimnasio funcionaba desde hacía años dentro de la nave del pabellón y que la decisión de retirarlo se tomó en julio, luego de una disputa interna por el control del sector. En ese enfrentamiento, varios detenidos resultaron con lesiones leves. Los elementos quedaron bajo resguardo en la oficina de efectos secuestrados, a disposición de su propietario legítimo.
La aclaración oficial se conoció después de que reclusos denunciaran ante la UFI 9 de Florencio Varela que los objetos del gimnasio habían sido robados y presuntamente entregados a autoridades del penal, a cambio de permitir la continuidad de la venta de drogas dentro de la cárcel. En el escrito judicial, al que accedió la agencia NA, los denunciantes calificaron el episodio como de “extrema gravedad” y remarcaron que los elementos habían sido comprados por ellos.
El SPB también informó que, a raíz de denuncias anónimas sobre presunta comercialización de estupefacientes y otros delitos intramuros, en agosto se realizaron allanamientos ordenados por la Justicia. Los procedimientos, llevados adelante por la UFI 9, arrojaron resultado negativo en cuanto al hallazgo de drogas u otras sustancias prohibidas.
Internas, denuncias y cambios en la conducción del penal
El conflicto en el pabellón 1 involucra a un grupo de internos conocido como “La Comitiva” o “Limpieza y Mantenimiento”, señalado por otros detenidos como supuesto protagonista de hechos de violencia y maniobras irregulares. Uno de los episodios más graves tuvo como víctima a un recluso de apellido García, apodado “Panchi”, quien habría sido amenazado por querer declarar sobre presuntos casos de corrupción carcelaria.
Horas después de una fuerte discusión con integrantes de “La Comitiva”, se incendió por completo la celda 20 del pabellón, donde se alojaba García. Aunque otro preso aseguró que el fuego se originó por haber dejado una pava al fuego, el hecho alimentó sospechas de que el siniestro no fue accidental. La celda quedó clausurada y el episodio se sumó a la cadena de denuncias sobre la situación en la unidad.
En paralelo, el SPB confirmó que en junio el entonces jefe de Vigilancia y Tratamiento del penal —conocido como “el jefe del penal”— fue relevado de su cargo tras una denuncia por violencia de género. A partir de ese cambio, un interno mostró al director de la cárcel una transferencia por 300 mil pesos realizada por su hijo al ex funcionario a través de Mercado Pago, lo que derivó en un sumario administrativo con intervención de Asuntos Internos.
Frente a este escenario, el Servicio Penitenciario sostuvo que muchas de las denuncias anónimas responden a una “interna entre personas privadas de la libertad”, aunque aseguró que continúa a disposición de la Justicia y colabora con todos los requerimientos de información e investigación vinculados a la Unidad Penal 31.
- Retiro de elementos del gimnasio tras una pelea entre internos.
- Denuncias por presunta venta de drogas y presunta connivencia con autoridades.
- Investigaciones judiciales en curso, allanamientos sin hallazgo de drogas.
- Relevo del jefe del penal y apertura de sumarios administrativos.
“Se decidió retirar esos elementos que están a resguardo […] a la espera de que sea reclamado por su dueño”, indicó el SPB al justificar la medida adoptada en el pabellón 1.
Mientras avanzan las investigaciones judiciales y administrativas, la situación en la Unidad Penal 31 sigue bajo la lupa, con la convivencia interna atravesada por disputas de poder, acusaciones cruzadas y la intervención constante de los tribunales de Florencio Varela.

