Flávio Bolsonaro se impone a Lula por el peso del Sur y el Sudeste

NewsITe
Buenos Aires, 5 de octubre (NA).– El mapa electoral de Brasil volvió a mostrar este domingo la histórica división entre el Noreste y el Sur-Sudeste, pero con un resultado distinto al de los últimos comicios presidenciales. Pese a que Luiz Inácio Lula da Silva (PT) se impuso con claridad en los estados del noreste, esa ventaja no alcanzó para compensar el desempeño de Flávio Bolsonaro (PL) en las regiones con mayor peso de votantes, lo que dejó al senador opositor al frente en el recuento nacional.
Con el 100% de las mesas escrutadas, Flávio Bolsonaro cerró la primera vuelta con 56,1 millones de votos, equivalentes al 47,03% del total, mientras que Lula reunió 53,8 millones, un 45,16%. La diferencia, de poco más de 2,2 millones de sufragios, se apoya en la performance del dirigente del PL en el Sudeste y el Sur, donde el volumen de electores es determinante en cualquier elección brasileña.
El dato no es menor: el senador no solo logró ubicarse por encima del actual presidente, sino que además superó la marca que su padre, Jair Bolsonaro, había alcanzado en la primera vuelta de 2022, cuando consiguió 51 millones de votos frente a los 57,2 millones de Lula. El resultado exhibe la vigencia del bolsonarismo como fuerza política y su capacidad para retener y ampliar apoyos en los principales centros urbanos del país.
El dominio de Lula en el Noreste y sus límites
Tal como ocurrió en comicios anteriores, Lula volvió a apoyarse en el Noreste, su bastión histórico. En esa región ganó en todos los estados y sumó diferencias abultadas: más de 3,2 millones de votos en Bahía, alrededor de 1,8 millones en Pernambuco y una brecha similar en Ceará. En total, el mandatario alcanzó unos 11 millones de votos en el Noreste, consolidando allí su perfil de líder cercano a los sectores populares y beneficiario de políticas sociales que marcaron sus anteriores gobiernos.
Esa supremacía regional, sin embargo, se vio erosionada por el avance de Flávio Bolsonaro en las zonas más pobladas del país. Si se consideran las demás regiones fuera del Noreste, el candidato del PL acumuló aproximadamente 13 millones de votos más que Lula, margen que resultó decisivo para inclinar la balanza nacional.
El peso del Sudeste y el avance en el Sur
El punto clave estuvo en el estado de San Pablo, el mayor colegio electoral de Brasil. Allí, Flávio Bolsonaro consiguió una ventaja cercana a los 3,4 millones de votos sobre Lula, el mayor margen registrado en un solo distrito. Los buenos resultados se replicaron en Río de Janeiro, Minas Gerais y Espírito Santo, conformando un corredor electoral donde el senador construyó su liderazgo.
- San Pablo, Río de Janeiro y Minas Gerais concentran juntos más del 40% del electorado brasileño.
- En Paraná y Santa Catarina, en el Sur, las diferencias a favor de Flávio superaron los 1,8 millones de votos.
De acuerdo con los datos oficiales, los avances obtenidos solo en San Pablo y Río de Janeiro alcanzaron para reducir de forma significativa la ventaja que Lula había cosechado en los estados del Noreste. Al sumar además la inclinación del Sur hacia el bolsonarismo, el mapa final quedó claramente equilibrado a favor del candidato opositor.
La combinación del peso electoral del Sudeste y el giro a la derecha en el Sur terminó neutralizando el dominio de Lula en el Noreste y garantizando a Flávio Bolsonaro un desempeño superior en el total nacional.
De esta manera, el resultado de la primera vuelta deja planteado un escenario competitivo y polarizado para los próximos pasos del proceso electoral brasileño, con un Lula fuerte en las zonas históricamente ligadas al PT, pero enfrentando a un bolsonarismo consolidado en los distritos que concentran la mayoría de los votantes del país.

