Flamengo apuesta al fallo de Conmebol por el caso Marcos Rojo

NewsITe
El conflicto reglamentario entre Flamengo y Estudiantes de La Plata sumó un nuevo capítulo luego de que el entrenador del conjunto carioca, Leonardo Jardim, expresara que ve posible que prospere el reclamo formal presentado ante la Conmebol por la presunta mala inclusión de Marcos Rojo en la semifinal de la Copa Libertadores 2026.
El club brasileño busca que el organismo continental le otorgue la victoria en los escritorios y, con ello, el pasaje a la final, pese a haber caído dentro del campo de juego. La estrategia jurídica se apoya en el estatus de la habilitación que recibió el defensor argentino y en los riesgos reglamentarios que habría asumido Estudiantes al alinearlo.
El origen del conflicto se remonta a la decisión de Estudiantes de acudir al Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) para conseguir una medida cautelar que permitiera la participación de Rojo, luego de que Conmebol rechazara inicialmente su inscripción. El TAS habilitó de manera provisoria al zaguero, pero al mismo tiempo dejó en claro que esa autorización no implicaba blindar al club platense frente a eventuales sanciones deportivas o disciplinarias.
De esta forma, el “Pincha” incluyó al ex defensor de la Selección argentina asumiendo un riesgo conocido: que, a la luz del reglamento disciplinario, su presencia pudiera ser objetada posteriormente por el rival. Esa es la vía que ahora explora Flamengo, decidido a llevar la disputa al plano jurídico para intentar revertir en los despachos lo que no logró en la cancha.
En la antesala del duelo ante Atlético Mineiro por el Brasileirao, Jardim fue consultado por la prensa sobre el reclamo. “Creo que es posible, pero esta situación está en el departamento jurídico y no me voy a extender”, respondió el entrenador portugués, marcando una línea discursiva prudente pero dejando entrever la expectativa interna por un fallo favorable.
El sustento del reclamo y la postura institucional de Flamengo
En paralelo, el club carioca difundió un comunicado oficial en el que ratificó que la presentación ante Conmebol se realizó dentro de los plazos previstos en el artículo 24.1.b del Código Disciplinario del organismo sudamericano. Allí remarcó que actuó únicamente para defender sus intereses institucionales, una vez que tomó conocimiento formal de la situación y se incorporó al expediente.
En el mismo texto, Flamengo buscó desmarcarse de cualquier conflicto político o mediático: subrayó su respeto tanto por la Conmebol como por el TAS y por Estudiantes de La Plata, y enfatizó que aguarda la resolución definitiva con plena confianza en el proceso legal en curso. La definición del caso podría marcar un antecedente fuerte en materia de habilitaciones provisorias y responsabilidad de los clubes al recurrir a instancias arbitrales internacionales.
- Flamengo reclama la mala inclusión de Marcos Rojo en la semifinal de la Libertadores 2026.
- Estudiantes lo alineó tras una habilitación provisoria del TAS, asumiendo riesgos reglamentarios.
- El club brasileño asegura haber actuado dentro de los plazos y normas del Código Disciplinario de Conmebol.
“Creo que es posible, pero esta situación está en el departamento jurídico y no me voy a extender”, declaró Leonardo Jardim, técnico de Flamengo.
Mientras la pelota ya dejó de rodar en la serie, el futuro deportivo de ambos clubes en la Copa Libertadores 2026 se terminará definiendo en los escritorios. La atención ahora se concentra en los tiempos y alcances del fallo que emitan las autoridades disciplinarias de Conmebol, bajo la atenta mirada de Flamengo, Estudiantes y del resto del continente.

