El músico fue distinguido por la Universidad de Rosario, homenajeó a sus referentes y armó un repertorio especialmente elegido para la ocasión.

Fito Páez recibe el título de Doctor Honoris Causa durante una ceremonia realizada ayer por la tarde en la Universidad de Rosario, que lo distingue por su trayectoria artística y su aporte a la cultura argentina.
El músico evoca recuerdos de su infancia en Villa Constitución junto a su tía Charito y destaca “la expresión como elemento central de la humanidad”.
Durante el acto, Páez se muestra conmovido y diferencia su figura pública de su identidad íntima como rosarino. “Acá estoy haciendo lo de siempre. Soy el hijo de mi madre y mi padre. Y soy el padre de mis hijos”, expresa frente a los presentes.
También subraya la importancia de la honestidad artística y cuestiona a los músicos que permiten que terceros modifiquen su forma de crear. “Lo que no se negocia es cuando estás adentro de tu habitación, solo. Quienes se dejan intervenir no pueden pertenecer a las causas más nobles”, afirma.

Páez agradece a quienes inspiran su obra y forman parte de su camino musical, mencionando a Baglietto, Abonizio, Fandermole y Liliana Herrero. “Esto es un reconocimiento a la movida de la que yo surjo. Tiene mi cara, pero es colectivo, para esos chicos que en plena dictadura tenían valentía en una sala de ensayo”, señala.
El homenaje incluye un concierto preparado especialmente para la ocasión, con músicos rosarinos como Matías Galasso en piano y teclados, Ricardo Vilaseca en teclados, Leandro Pagura en bajo, Agustín Borsini en batería y Guido Luján en guitarra.

Fito comparte además el escenario con artistas de larga trayectoria, entre ellos Coki Debernardi (“Linyera”) y Carlos Vandera (“A la casa”), reforzando el carácter colectivo del evento. La jornada deja momentos emotivos, como la interpretación de “Sale el sol”, de su disco Novela, inspirado en Villa Constitución, y concluye con una versión a capella de “Yo vengo a ofrecer mi corazón”.

