A partir de este año, todas las competiciones femeninas del organismo mundial exigirán que equipos incluyan varias profesionales en cargos de dirección, atención médica y banquillo. Las disposiciones correspondientes ya entrarán en vigor en las ediciones femeninas del Mundial sub-17 y sub-20, y en la Copa de Campeones Femenina de la FIFA 2027.

De la Redacción de EL NORTE
De acuerdo con lo informado por el medio oficial de la FIFA, el Consejo del organismo aprobó un reglamento que exige, a partir de este año, que cada equipo inscrito en las competiciones femeninas de la FIFA cuente con una entrenadora principal o, al menos, una entrenadora asistente mujer. Además, será obligatorio que una integrante del cuerpo médico sea mujer y que al menos dos oficiales en el banquillo del equipo pertenezcan al sexo femenino. Según detalló la FIFA, estas reglas se aplicarán en todos los torneos de selecciones y de clubes bajo su jurisdicción, sin distinción de categoría de edad.
A pesar del crecimiento del fútbol femenino en los últimos años, la representación de mujeres en los cuerpos técnicos sigue siendo baja. Un dato lo refleja con claridad: en la Copa Mundial Femenina 2023, solo 12 de las 32 selecciones fueron dirigidas por mujeres.
PRIMERAS APLICACIONES
La medida tendrá su primera aplicación en el Mundial Sub-20 femenino, que se celebrará en Polonia en septiembre, extendiéndose posteriormente a todas las competiciones organizadas por la FIFA, incluido el Mundial absoluto femenino previsto en Brasil para 2027. El objetivo central de esta regulación es consolidar el crecimiento del fútbol femenino mediante una mayor representación femenina en los cargos de dirección y apoyo técnico.
Brasil inició oficialmente la cuenta regresiva para el Mundial femenino 2027 con un multitudinario acto en Río de Janeiro, donde se presentaron las sedes y la identidad visual del torneo. La competencia, que se jugará del 24 de junio al 25 de julio, contará con la participación de 32 selecciones y marcará un hito: será la primera Copa del Mundo femenina en Sudamérica. Las ciudades elegidas para albergar los partidos son Belo Horizonte, Brasilia, Fortaleza, Porto Alegre, Recife, Río de Janeiro, Salvador y San Pablo. Los encuentros se desarrollarán en estadios emblemáticos como el Maracaná, el Mineirao y el Castelao.
ESTRUCTURAS CLARAS
Jill Ellis, directora general de fútbol femenino de la FIFA, manifestó que actualmente la cantidad de entrenadoras no responde al crecimiento exponencial de esta rama deportiva. Ellis expresó: “Hoy en día no disponemos de suficientes entrenadoras. Debemos redoblar esfuerzos para potenciar el cambio y crear estructuras claras, ampliar las oportunidades e incrementar la visibilidad de las mujeres en los banquillos”. Estas declaraciones apuestan al compromiso de modificar el escenario actual, donde predominan los hombres en los puestos técnicos de los equipos femeninos.
“Por supuesto que necesitamos más mujeres en puestos de responsabilidad en el fútbol. Por eso, debemos apoyar, sin duda, a más mujeres en puestos relacionados con el fútbol y a más mujeres en general. Quizás necesitemos más entrenadoras en los equipos femeninos. Este es otro debate que tendremos que abordar en algún momento, porque hemos visto que hay entrenadoras excelentes. Lo vimos en la última Eurocopa, cómo el fútbol femenino goza de buena salud, cómo está creciendo”, agregó.
BRECHA DE GÉNERO
La FIFA puntualizó que la brecha de género persiste a pesar de la extensa expansión global del fútbol femenino, lo que motivó la elaboración del reglamento recientemente aprobado. Según la información publicada por el organismo, la estrategia también abarca acciones a largo plazo, como el fortalecimiento de programas de becas y el diseño de esquemas de mentoría dirigidos a entrenadoras de élite.
Por último, la FIFA precisó que ha elaborado una estructura de desarrollo destinada a formadoras de entrenadoras, con el propósito de incrementar el número de técnicas con las capacidades para instruir a nuevas generaciones de entrenadoras en ambientes profesionales. Este conjunto de medidas responde a la intención de `asociar el avance en términos de participación y calidad deportiva en el fútbol femenino con un incremento sustancial de la representación femenina en los cuerpos directivos, técnicos y médicos`.
El mismo organismo había publicado tiempo atrás que la igualdad de oportunidades entre niños y niñas para ser futbolistas no se alcanzará hasta 2067.
Según la estadística de 2025, la desigualdad de género en el fútbol toma diversas formas: el 30% de las jugadoras de la máxima categoría aún son amateurs, el 3,3% de las jugadoras de Primera son madres, el 1% de los entrenadores son mujeres, la participación femenina en los cargos dirigenciales es del 6,8%, sólo el 4% de la cobertura deportiva de los medios de comunicación se dirige a deportes femeninos y 6 de cada 100 árbitros son mujeres.
Un estudio publicado en 2023 por el Sindicato Internacional de Futbolistas (FIFPro) revela que “la mayoría de las jugadoras no siente que pueda hacer del fútbol su método de subsistencia, ni tampoco dedicarse exclusivamente a él. Más de la mitad (66%) han tenido que pedir permiso (retribuido o no) en su segundo empleo para asistir a las competiciones”.

