Con el objetivo puesto en ayudar a los más necesitados, un grupo de mujeres están organizando un evento donde a cambio de asistir con dos alimentos, podrán llevarse una prenda a elección. Sin embargo, por ahora se encuentran en la búsqueda de donaciones de ropa, calzado y juguetes para llevar adelante la feria propiamente dicha, hacia el 20 de febrero aproximadamente.

Julieta Clérici
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Año a año, llegar a fin de mes se torna cada vez más difícil. Mayormente aun para aquellas familias que asisten a merenderos o comedores de nuestra ciudad, quienes a falta de oportunidades encuentran cierta esperanza en la solidaridad de muchos nicoleños que llevan adelante dichos espacios comunitarios.
Ante esta necesidad básica, un grupo de mujeres decidieron organizar una feria americana, para que aquellos interesados puedan brindar una mano y amparar a personas en situación de vulnerabilidad social.
Etapa previa
Por estos días, se encuentran en una especie de ‘etapa previa’ recolectando todo tipo de ropa, calzado y juguetes, que ellas se encargan de arreglar, coser, lavar e incluso planchar. “Lo que las personas ya no usen y quieran tirar, pueden donarlo para que nosotras organicemos cuanto antes la feria solidaria. Todo está en buen estado porque nosotras nos encargamos de ponerlas a punto para que la persona pueda usarla directamente. Todo lo que hay que hacerle a una prenda, se hace. Los calzados también, los reciclamos y los dejamos impecables”, manifestó Julia Castiglione, parte del grupo organizador.
Las personas interesadas en donar pueden comunicarse con el grupo organizador al 3364342617
Feria propiamente dicha

Una vez culminada la primera etapa vinculada a vestimenta y juguetes usados, se programará un día especial para la ‘feria solidaria’ que, estiman, se lleve a cabo el próximo 20 de febrero en calle Brown 856, de Barrio del Carmen. “Comenzamos a buscar las donaciones que van a colaborar, y si todo va bien, el 20 de febrero sería la feria aproximadamente. Lleva tiempo organizar todo este movimiento de la ropa, acomodarla y dejarla en condiciones para que la gente pueda llevarse algo que se pueda poner. Ese día ponemos sobre unos tablones todas las prendas que nos hayan acercado. Es cambio por cambio”, señaló.
Allí, finalmente los interesados en ayudar podrán asistir con dos alimentos que se destinarán y distribuirán entre las 23 organizaciones públicas de beneficencia en San Nicolás. Y a cambio en una especie de ‘trueque’, podrán elegir entre las prendas disponibles. “Pueden llevarse lo que necesiten, y a nosotros nos dejan los alimentos para los comedores y merenderos”, explicó Julia.
Desde la organización recalcan que no aceptarán dinero, únicamente alimentos perecederos y no perecederos.
Edición anterior
“El año pasado nos fue muy bien porque la feria tuvo una gran concurrencia. Hubo muy buenas donaciones de la gente y llegamos a cubrir la totalidad de merenderos y comedores. Se les dio a todos la cantidad de comida que necesitaban. Desde ya, gracias por la ayuda de la gente que colaboró, sin ellos no podríamos haberlo hecho”, destacó Castiglione.
Perecederos y no perecederos
Desde la organización de la feria solidaria, recalcan que no aceptarán dinero, únicamente alimentos que pueden ser tanto perecederos como no perecederos para los niños y niñas de los comedores.
“No pedimos ningún alimento en específico, con lo que la gente pueda colaborar, está bien. Recibimos todo lo que ellos donen, aunque sea perecedero, porque tenemos freezer para su guardado y mantención de la cadena de frío”, aseguró la integrante de la organización.
Entre los 23 merenderos y comedores de San Nicolás y cercanías, pueden mencionarse Astul, Los Provincianos, Piolín, el propio de barrio Virgen de Luján, 9 de Julio, Colombini, 12 de Marzo, Las Mellizas, Villa Esperanza y General Rojo. En cada sector de la ciudad se ubican entre dos y tres merenderos.
“Pedimos a la gente que se ponga en el lugar del que tanto necesita, y por favor, ayuden. Así sea algo mínimo que tengan, a nosotros todo nos sirve. Como estamos hoy, muchas veces los sueldos no alcanzan y los chicos necesitan cada vez más comida”, concluyó Julia Castiglione.

