Investigadores enviarán muestras al Cuerpo Médico Forense antes del cierre de la Feria Judicial. Carolina Ansaldi y Dayana Astudillo, procesadas en la causa y residentes en San Nicolás, enfrentan posibles penas.

El número final de víctimas, entre fallecidas y sobrevivientes, inoculadas con fentanilo contaminado se conocería en los próximos días, según informaron fuentes vinculadas a la investigación judicial. De acuerdo a lo señalado, antes de la finalización de la Feria Judicial los investigadores enviarán las muestras al Cuerpo Médico Forense, paso clave para avanzar con la determinación definitiva de los casos.
Según trascendió, el trabajo realizado durante el receso judicial fue determinante. “Se trata de un trabajo de depuración muy grande que se hizo durante el receso”, remarcó una fuente allegada al expediente. La investigación continúa mientras Ariel García Furfaro y accionistas de los laboratorios HLB Pharma y Ramallo S.A. se encuentran detenidos y procesados en el marco de la causa.
Entre los imputados por la adulteración del fentanilo contaminado se encuentran dos mujeres radicadas en San Nicolás, vinculadas a Laboratorios Ramallo S.A.: Carolina Ansaldi y Dayana Astudillo. Ansaldi, farmacéutica nicoleña representada por los defensores Gabriel Palmeiro y Martín Villa, se encuentra con prisión domiciliaria. De confirmarse la calificación, podría enfrentar penas de entre 10 y 25 años de prisión efectiva.
Astudillo, venezolana viviendo en San Nicolás y defendida por Agustín Tanús, también enfrenta la causa judicial por su vinculación con la producción y liberación de los lotes de fentanilo investigados. Las defensas apelaron las decisiones judiciales y cuestionan la calificación legal. La aplicación del dolo eventual y el nexo causal entre el medicamento contaminado y los decesos.
García Furfaro, allegado a la familia Kirchner, es considerado “coautor penalmente responsable del delito de adulteración de sustancias medicinales” por provocar los fallecimientos de 20 personas, “en concurso real con el delito de adulteración de sustancias medicinales de un modo peligroso para la salud, también en calidad de coautor”.
Al empresario se le endilga haber intervenido junto a 16 miembros del plantel de ambos laboratorios mediante “la toma de distintas decisiones relativas a la fabricación, distribución y venta” en “la adulteración del lote 31202” perteneciente al opioide. El cual se encontraba “destinado al uso público sanitario, con orden de producción emitida el 16 de diciembre de 2024”.
Según consta en el expediente, “las adulteraciones de la sustancia medicinal consistieron en su contaminación a partir de un proceso de fabricación caracterizado por múltiples falencias, entre ellas muchas críticas, respecto de lo cual existieron pluralidad de alertas que no fueron atendidas”.

