El nicoleño de 35 años continúa en terapia intensiva en Rosario tras sufrir quemaduras en la explosión de Albardón Bio. Un familiar contó a EL NORTE que los médicos intentan despertarlo y evalúan si puede dejar la asistencia respiratoria.

Gianfranco Carabajal, el nicoleño de 35 años que sufrió graves quemaduras en la explosión de la planta Albardón Bio, continúa internado en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA) de Rosario. Este lunes, un familiar del joven informó a EL NORTE que los médicos buscan despertarlo y evalúan la posibilidad de retirarle el respirador.
“Poquito a poco está saliendo”, expresó al describir la evolución de Gianfranco. “Están tratando de ir despertándolo y viendo si es posible ir sacando el respirador”, explicó sobre los pasos que intenta dar el equipo médico.
Carabajal ingresó a terapia intensiva con quemaduras en el 35% de su cuerpo, principalmente en las manos, el rostro, el tórax y parte de la espalda. Tras la explosión, un helicóptero sanitario lo trasladó al HECA, donde los profesionales lo asistieron con sedación y respiración mecánica.
La familia mantiene la confianza en su recuperación, aunque reconoce que el proceso requiere tiempo. “Estamos con mucha fe que Gian va a salir adelante”, manifestó la persona consultada, y agregó: “Con paciencia, esto es largo”.
Sus familiares acompañan la evolución del joven mientras los médicos evalúan si pueden retirarle la asistencia respiratoria. En los primeros partes, la familia había informado que la explosión no comprometió sus órganos ni provocó otras lesiones graves.
La explosión dejó tres víctimas fatales
La explosión ocurrió el martes 29 de septiembre en la planta de Albardón Bio, ubicada en Puerto General San Martín. El estallido de un tanque de metanol provocó un incendio y dejó inicialmente dos trabajadores muertos y cuatro heridos, entre ellos Carabajal.
Rubén Omar Correa y Matías Edgardo Díaz murieron en el lugar, mientras los equipos de emergencia trasladaron a los sobrevivientes a distintos centros de salud. El jueves 1 de octubre murió César Aquino, de 21 años, quien permanecía internado por las graves lesiones que sufrió durante la explosión.
Albardón Bio informó que una empresa contratista realizaba tareas de mantenimiento cuando ocurrió el estallido. Hasta la última información publicada por este medio, los investigadores no habían determinado las causas de la explosión.

