Nucleoeléctrica avanza con el sistema de almacenamiento en Atucha II

Nucleoeléctrica suma un hito en la gestión de combustible nuclear

Contenedor para almacenamiento en seco de combustible gastado en Atucha II

NewsITe

Nucleoeléctrica Argentina dio un nuevo paso en el desarrollo del sistema de almacenamiento en seco de combustibles gastados de la Central Nuclear Atucha II, ubicada en la localidad bonaerense de Lima. La compañía informó la recepción de un contenedor de traslado clave para la próxima etapa del proyecto, conocido como ASECG II.

Se trata de un recipiente cilíndrico especialmente diseñado para el transporte y blindaje seguro de los elementos combustibles que ya cumplieron su vida útil dentro del reactor. Este tipo de equipo permite manipular el material irradiado con altos estándares de seguridad, reduciendo riesgos para el personal, la población y el ambiente, en línea con las exigentes normas internacionales del sector nuclear.

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El proyecto ASECG II contempla la construcción y puesta en marcha de una instalación destinada al almacenamiento en seco del combustible gastado en silos semienterrados. A diferencia del almacenamiento en piletas de agua, esta tecnología utiliza contenedores blindados y ventilados que permiten una gestión más eficiente y de largo plazo, algo central para el planeamiento estratégico de Atucha II y del parque nuclear argentino.

Un proyecto de alta complejidad tecnológica

Para concretar esta nueva instalación, Nucleoeléctrica debe integrar una amplia variedad de componentes especializados, sistemas auxiliares, herramientas específicas y obras de infraestructura. A ello se suma el desarrollo de tareas de ingeniería detallada, montaje y pruebas, que requieren la participación coordinada de equipos técnicos propios y proveedores nacionales e internacionales.

Fuentes del sector destacan que este tipo de proyectos consolida la experiencia argentina en materia nuclear, tanto en operación de centrales como en gestión del combustible irradiado. La posibilidad de diseñar, integrar y poner en servicio sistemas de almacenamiento en seco coloca al país en una mejor posición para ofrecer servicios y know how a otros mercados.

  • Mayor capacidad para gestionar el combustible gastado de Atucha II.
  • Reducción de la dependencia de sistemas de almacenamiento en agua.
  • Fortalecimiento de la infraestructura nuclear estratégica del país.
  • Oportunidades para proveedores tecnológicos locales.

El avance del ASECG II refleja las capacidades de Nucleoeléctrica para encarar proyectos de alta complejidad tecnológica y sostener la operación segura y confiable de las centrales nucleares argentinas.

Con iniciativas como esta, la empresa estatal profundiza su rol en la matriz energética nacional, aporta previsibilidad al manejo del combustible nuclear a largo plazo y reafirma su objetivo de proyectar la experiencia argentina hacia la industria nuclear internacional.

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