Estados Unidos confirmó una nueva ofensiva militar sobre objetivos de Irán, cercanos al estrecho de Ormuz, tras el fin del alto el fuego. Teherán advirtió que responderá a los bombardeos, mientras crece la preocupación internacional por el impacto del conflicto.

Estados Unidos lanzó este miércoles una nueva ofensiva militar contra objetivos iraníes ubicados en las cercanías del estrecho de Ormuz, en una nueva escalada del conflicto con Irán luego del colapso del alto el fuego.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que la operación fue ordenada por el presidente Donald Trump y tiene como objetivo reducir la capacidad iraní para amenazar la libertad de navegación en una de las rutas marítimas más importantes del mundo.
“Por orden del Comandante en Jefe, las fuerzas del Comando Central de los Estados Unidos han comenzado a llevar a cabo ataques adicionales contra Irán para degradar aún más su capacidad para amenazar la libertad de navegación en el Estrecho de Ormuz”, señaló el organismo a través de un comunicado difundido en la red social X.
Según Washington, la ofensiva responde a las agresiones atribuidas a Irán contra embarcaciones comerciales y tripulaciones civiles que operan en la zona.
Irán confirmó explosiones y prometió responder
Medios estatales iraníes informaron que se registraron explosiones en Konarak y Chabahar, mientras que también reportaron detonaciones en Sirik y Bandar Abbas, dos puntos estratégicos ubicados sobre la costa sur del país.
La agencia Mehr indicó que los sistemas de defensa aérea fueron activados para interceptar “objetivos hostiles” en las inmediaciones de Bandar Abbas, uno de los principales puertos militares y comerciales iraníes.

En paralelo, el viceministro de Asuntos Exteriores de Irán advirtió que la ofensiva estadounidense tendrá consecuencias. “Las recientes acciones de Estados Unidos no quedarán sin respuesta”, afirmó el funcionario, según reprodujeron medios oficiales iraníes.
La nueva operación militar se produjo pocas horas después de que Trump declarara terminado el alto el fuego con Teherán y advirtiera que Estados Unidos está dispuesto a ampliar la campaña militar si continúan las acciones iraníes en la región.
“Para mí se ha acabado. No quiero negociar con ellos, porque son basura. Son gente enferma, dirigida por gente enferma, mala, violenta. Si tuvieran un arma nuclear, lo usarían”, expresó el mandatario.
“Se están comportando muy mal, como lo han hecho durante 47 años. Los golpeamos duramente anoche después de que lanzaran ataques”, agregó.
La ONU pidió retomar el diálogo y subió el precio del petróleo
Frente al recrudecimiento del conflicto, el secretario general de la ONU, António Guterres, instó a Washington y Teherán a reanudar las negociaciones y resolver sus diferencias por la vía diplomática para evitar una nueva escalada militar.
En tanto, la OTAN también se pronunció durante su cumbre y reclamó a Irán garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, además de reiterar que el país no debe desarrollar capacidades nucleares militares.
El secretario general de la alianza, Mark Rutte, respaldó la respuesta de Estados Unidos y sostuvo que Washington tiene derecho a reaccionar frente a los ataques contra sus intereses y aliados.
La tensión también impactó en los mercados internacionales. Ante el temor de que el conflicto afecte el tránsito por el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio mundial de petróleo, el precio del crudo volvió a subir con fuerza.
El barril de Brent superó los 78,5 dólares, con un incremento superior al 6 %, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) avanzó cerca del 4,8 % y se ubicó en torno a los 73,81 dólares.

