Trump corta el diálogo y agudiza la tensión con Irán

NewsITe
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles en Ankara que el alto el fuego con Irán “ha terminado” y que no tiene intención de continuar las negociaciones con ese país, en medio de una nueva escalada bélica en Medio Oriente. Las declaraciones marcan un giro brusco respecto de los intentos diplomáticos previos y abren un nuevo capítulo de incertidumbre en la región.
Acompañado por el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, el mandatario norteamericano se mostró categórico ante la prensa al señalar que no desea seguir dialogando con funcionarios iraníes. Según sostuvo, los contactos se habrían vuelto “una pérdida de tiempo” debido —argumentó— a la supuesta falta de sinceridad de los representantes de Teherán.
“Para mí, creo que ha terminado. No quiero seguir tratando con ellos… Son personas enfermas, están dirigidas por personas enfermas, son personas crueles y violentas. Si tuvieran armas nucleares, las usarían. Por lo que a mí respecta, esto ha terminado”, lanzó Trump, en una de sus declaraciones más duras contra el régimen iraní en los últimos meses.
El jefe de la Casa Blanca afirmó además que los negociadores iraníes aceptarían en privado condiciones referidas al freno del desarrollo nuclear, pero negarían esos entendimientos una vez finalizadas las reuniones. “Llegamos a un trato. Todos están de acuerdo: nada de armas nucleares. Llegamos a un acuerdo, salen y hablan con la prensa. Dicen que nunca hablamos de eso”, relató, poniendo en duda la viabilidad de cualquier nuevo intento de acuerdo.
Crece la escalada militar en Medio Oriente
Las declaraciones de Trump se produjeron después de una nueva ronda de ataques cruzados. Según fuentes oficiales, Estados Unidos lanzó operaciones contra 80 objetivos iraníes, mientras que en respuesta el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica atacó 85 instalaciones militares estadounidenses en Bahréin y Kuwait, dos enclaves estratégicos para la presencia militar de Washington en la región.
Analistas internacionales advierten que la interrupción del diálogo y el incremento de acciones militares elevan el riesgo de un conflicto abierto, con impacto potencial en la seguridad global y en los mercados energéticos, dado el rol central de Irán y del Golfo Pérsico en la producción y el transporte de petróleo.
- Estados Unidos atacó 80 objetivos vinculados a Irán en la última ofensiva.
- Irán respondió con impactos sobre 85 instalaciones militares estadounidenses en Bahréin y Kuwait.
- El fin del alto el fuego reduce las chances de una salida diplomática en el corto plazo.
“Aunque las conversaciones puedan seguir técnicamente, para mí el proceso ha llegado a su fin”, resumió Trump, profundizando el tono de confrontación con Teherán.
Por el momento no se anunciaron nuevas iniciativas multilaterales para recomponer el diálogo, mientras las potencias europeas y organismos internacionales siguen de cerca la situación. El deterioro del vínculo entre Washington y Teherán vuelve a poner en el centro del debate el futuro del programa nuclear iraní y el rol de la comunidad internacional para evitar una escalada mayor.

