El Departamento de Estado pidió extremar las medidas de precaución a los estadounidenses que se encuentran en el exterior ante el agravamiento de la situación en Oriente Medio. La advertencia llegó luego de nuevos ataques entre Washington e Irán y del creciente riesgo para la seguridad en la región.

El Departamento de Estado de Estados Unidos emitió una alerta dirigida a todos sus ciudadanos que se encuentran fuera del país y les recomendó extremar la precaución debido a la escalada del conflicto con Irán y al aumento de la tensión en Oriente Medio.
Según el comunicado oficial, el escenario internacional presenta un nivel de incertidumbre cada vez mayor y existe la posibilidad de que la situación se agrave de forma imprevista. En ese contexto, las autoridades estadounidenses aconsejaron reconsiderar cualquier viaje hacia Oriente Medio o a través de esa región.
Además, la advertencia incluyó un llamado de atención sobre el riesgo de posibles ataques contra instalaciones diplomáticas de Estados Unidos o sitios vinculados con ciudadanos estadounidenses en distintos países del mundo.
El gobierno norteamericano también instó a quienes residen o viajan en el exterior a mantenerse informados sobre la evolución del conflicto y adoptar medidas de seguridad adicionales, especialmente en zonas consideradas de riesgo.
Irán respondió con ataques a instalaciones estadounidenses
La alerta fue difundida en medio de un nuevo capítulo de la confrontación entre Washington y Teherán. Irán atacó este martes instalaciones estadounidenses de radares y sistemas de defensa antiaérea en la región del Golfo, luego de advertir que respondería con acciones “aún más poderosas” a los bombardeos realizados por Estados Unidos.
El ejército estadounidense informó el lunes que completó su décima noche consecutiva de ataques sobre territorio iraní. Según explicó, las operaciones estuvieron dirigidas contra centros de mando, capacidades marítimas y bases de misiles y drones con el objetivo de reducir la capacidad de Irán para atacar embarcaciones comerciales que navegan por el estrecho de Ormuz.
En paralelo, la tensión también se trasladó al ámbito marítimo. Los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Teherán, anunciaron un bloqueo en el mar Rojo contra Arabia Saudita, el principal exportador mundial de petróleo.
La decisión encendió nuevas alarmas en la comunidad internacional. Desde Naciones Unidas advirtieron que la medida podría derivar en una escalada regional de mayor magnitud, mientras que Arabia Saudita condenó enérgicamente la iniciativa.
El posible cierre del estrecho de Bab el Mandab genera especial preocupación por tratarse de una ruta estratégica para el comercio marítimo internacional y una alternativa clave al estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores para el transporte mundial de petróleo.

