El Gobierno de Estados Unidos comenzó a publicar de manera progresiva documentos, videos, imágenes y audios vinculados a Fenómenos Anómalos No Identificados (FANI), conocidos popularmente como OVNIs. Los archivos, difundidos a través del portal oficial del Departamento de Guerra, reúnen registros militares, reportes históricos y material relacionado con avistamientos ocurridos durante casi ocho décadas.

Estados Unidos puso en marcha una histórica desclasificación de documentos secretos vinculados a Fenómenos Anómalos No Identificados (UAP o FANI, por sus siglas en inglés), popularmente conocidos como OVNIs. La publicación de este material se desarrolla de manera progresiva mediante el portal oficial habilitado por el Departamento de Guerra, WAR.GOV/UFO.
La iniciativa incluyó una primera tanda de archivos difundida el pasado 8 de mayo. En esa instancia, el Gobierno estadounidense publicó 162 registros inéditos integrados por 120 documentos en formato PDF, 28 videos militares y una serie de imágenes captadas por radares y pilotos, con material que se remonta hasta 1947.
Posteriormente, la Casa Blanca dio a conocer una segunda entrega de documentos, incorporando otros 46 videos militares, además de fotografías y audios inéditos vinculados con reportes y observaciones de fenómenos aéreos no identificados.
Videos militares, registros espaciales y material histórico
El portal oficial acumuló una fuerte repercusión internacional y ya superó las mil millones de visitas, impulsado por la expectativa generada alrededor del contenido desclasificado.
Entre los materiales publicados figuran grabaciones atribuidas a la misión lunar Apollo 12, donde astronautas reportaron la presencia de objetos extraños durante operaciones espaciales. También aparecen imágenes correspondientes a la misión Apollo 17 que muestran puntos luminosos en aparente formación triangular sobre el cielo lunar.
Los documentos incorporan además reportes sobre orbes naranjas brillantes que habrían rodeado helicópteros de las Fuerzas Armadas estadounidenses, junto con registros de “bolas de fuego” detectadas en México.
Otra parte del archivo reúne informes sobre avistamientos de fenómenos desconocidos registrados en cercanías de bases de pruebas armamentísticas pertenecientes a la antigua Unión Soviética.

Avistamientos, inteligencia y testimonios incorporados al archivo
El Gobierno estadounidense compartió más de 160 archivos confidenciales relacionados con fenómenos anómalos, vida extraterrestre y objetos voladores no identificados tanto en la Tierra como en misiones espaciales.
La medida fue ordenada por el presidente Donald Trump con el objetivo declarado de brindar mayor transparencia sobre información vinculada con la posible existencia de vida extraterrestre y con los FANI. Según se informó, el mandatario consideró que se trata de “asuntos complejos, pero sumamente interesantes e importantes” para la población mundial.
Entre los archivos difundidos aparecen videos de objetos de aspecto extraño grabados en distintos países, entre ellos Grecia, Irak, Japón, Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos.

El material también reúne informes de inteligencia y expedientes del FBI que incluyen testimonios de testigos presenciales y reportes públicos sobre supuestos avistamientos registrados a lo largo de décadas.
Uno de los documentos menciona incluso el reporte realizado por un militar estadounidense que aseguró haber observado un UAP mientras operaba en el espacio aéreo africano durante 2025.
Los registros del Apollo 17 y las imágenes bajo análisis
Entre los documentos difundidos figura una transcripción correspondiente a la misión Apollo 17 de 1972. Allí, los astronautas describieron: “Partículas o fragmentos muy brillantes, o algo que pasa flotando mientras maniobramos… Parece el 4 de julio desde la ventana… Son fragmentos muy irregulares y angulares que están dando vueltas”.
Asimismo, una de las fotografías adjuntas muestra tres puntos que aparentan mantenerse suspendidos en formación triangular sobre la superficie lunar. El pie de imagen aclara que “no hay consenso sobre la naturaleza de la anomalía”, aunque añade que un análisis preliminar posterior sugirió que podría tratarse de un “objeto físico”.
Pese al volumen y al interés generado por la desclasificación, buena parte del material difundido presenta imágenes de baja calidad, con puntos luminosos o figuras difíciles de identificar. Otros archivos, en tanto, consisten en recortes periodísticos y reportes públicos sobre presuntos avistamientos que datan desde la década de 1950.

