El Comando Central de Estados Unidos confirmó una nueva serie de ataques contra objetivos iraníes y el restablecimiento del bloqueo naval. Irán rechazó negociar bajo presión militar y ratificó su postura sobre el estrecho de Ormuz.

Estados Unidos ejecutó este martes una nueva serie de ataques contra objetivos en Irán y reanudó el bloqueo naval sobre los buques que transitan hacia y desde puertos y zonas costeras iraníes. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que la operación busca debilitar las capacidades militares que Washington vincula con los ataques al transporte comercial en el estrecho de Ormuz.
“Las fuerzas del Comando Central de Estados Unidos comenzaron una ronda adicional de ataques contra Irán para continuar degradando las capacidades iraníes utilizadas para atacar el transporte comercial en el estrecho de Ormuz”, indicó CENTCOM en un comunicado difundido a través de sus redes sociales.
El comando militar también confirmó que el bloqueo naval volvió a entrar en vigor a las 16:00, hora del este de Estados Unidos.
“Las fuerzas estadounidenses reanudaron el bloqueo naval contra los buques que transitan hacia y desde los puertos iraníes y las zonas costeras hoy a las 4 p.m. ET”, señaló el organismo.
Además, CENTCOM informó que mantiene desplegados en Medio Oriente más de 20 buques de guerra de la Armada estadounidense y cientos de aeronaves militares.
“Las fuerzas estadounidenses permanecen vigilantes, letales y preparadas”, afirmó el comando.
Las explosiones fueron reportadas en distintos puntos del territorio iraní. La agencia estatal IRNA informó detonaciones en la ciudad portuaria de Bandar Abbas, ubicada cerca del estrecho de Ormuz. Por su parte, la agencia Fars también reportó explosiones en Ahvaz, en el suroeste del país.
La respuesta de Irán
El viceministro de Relaciones Exteriores de Irán rechazó que la presión militar de Estados Unidos pueda forzar al país a retomar negociaciones en esas condiciones.
“Si Estados Unidos piensa que sus ataques militares y su bloqueo nos obligarán a solicitar negociaciones, está cometiendo un error”, afirmó el funcionario.
El diplomático también defendió la posición iraní respecto del estrecho de Ormuz y sostuvo que esa zona integra la seguridad nacional del país.
“Ejerceremos nuestra soberanía sobre el estrecho de Ormuz, sin importar el costo”, declaró.
Los Guardianes de la Revolución Islámica (IRGC) también se pronunciaron sobre la ofensiva estadounidense y aseguraron que las acciones de Washington no impedirán el cumplimiento de sus objetivos. En un comunicado afirmaron que las “agresiones” estadounidenses solo retrasarán la reapertura del paso marítimo.
Crece la tensión en la región
La nueva escalada se produjo después de una serie de enfrentamientos entre ambos países vinculados al tráfico naval en el golfo Pérsico. Según la información difundida, Irán había restringido la circulación por el estrecho de Ormuz tras el inicio de las hostilidades y Estados Unidos respondió con medidas militares para garantizar el tránsito de embarcaciones comerciales.
El presidente estadounidense Donald Trump había anunciado previamente el restablecimiento del bloqueo naval sobre puertos iraníes, aunque también sostuvo que aún existe la posibilidad de alcanzar un entendimiento con Teherán.
“Un acuerdo sigue siendo posible”, afirmó ante periodistas en la Casa Blanca.
Durante la jornada, Trump también indicó que reemplazará una propuesta anterior que contemplaba imponer un cobro del 20% a los barcos que atravesaran el estrecho de Ormuz por acuerdos comerciales y de inversión con países del Golfo.
La situación generó preocupación internacional por el impacto que podría tener sobre el comercio marítimo y el suministro energético. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, advirtió que una interrupción prolongada del tránsito por el estrecho de Ormuz podría provocar “graves consecuencias socioeconómicas y humanitarias”.
En paralelo, los Guardianes de la Revolución reivindicaron ataques contra posiciones vinculadas a Estados Unidos en Baréin y Jordania, mientras que autoridades de esos países informaron la interceptación de proyectiles.
Además, la Organización Marítima Internacional reportó muertes relacionadas con incidentes contra embarcaciones comerciales en el área del golfo de Omán. Un petrolero noruego también sufrió una explosión frente a la costa de Omán provocada por un artefacto cuya procedencia no fue identificada.
Mientras continúan los contactos diplomáticos con intermediarios internacionales, la confrontación entre Washington y Teherán mantiene la presión sobre una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial.

